José María Castañeda .-

El presidente municipal conocido como El Pipiripau advirtió en entrevista que los llamados moto-locos, con el visto bueno de algunos padres de familia, se han convertido en una amenaza para la ciudadanía, ya que constantemente desobedecen las indicaciones de los agentes viales.

Señaló que estos conductores circulan sin casco protector, con motores excesivamente ruidosos y en actitud desafiante, lo que dificulta la labor de las autoridades cuando se les llama la atención por infringir el reglamento de vialidad.
El alcalde relató que, en días pasados, un agente de tránsito fue agredido brutalmente cuando intentó infraccionar a un motociclista. El sujeto atacó al oficial con un machete, dejándole marcada en la espalda la palabra Stanley, que corresponde a la marca del arma utilizada, para después darse a la fuga.
Agregó que en otras ocasiones, cuando los motociclistas se desplazan en grupo, apedrean las patrullas que participan en los operativos, llegando incluso a romper los parabrisas. Hay momentos en los que nos sentimos totalmente rebasados, al grado de pensar en solicitar el apoyo de la Guardia Nacional para que nos acompañe durante los operativos, expresó.
El Pipiripau hizo un llamado a los padres de familia para que comprendan que el objetivo de las autoridades no es recaudar multas, sino evitar más muertes en calles y carreteras. Compartió que, al ser originario del poblado Toro Mocho, enclavado en el centro de la marisma, conoce de cerca esta problemática, ya que los jóvenes suelen usar las carreteras como pistas de carreras, sin dimensionar el peligro.
Un simple paseo puede convertirse en el último, advirtió el edil, subrayando que los padres de familia tienen la última palabra para prevenir tragedias.