El diputado panista, Juan Echeagaray Becerra, aseguró que en el caso del fallo de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, sobre la legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo y de la adopción de niños entre la comunidad lésbico gay, es indudable que la Iglesia se durmió y ahora que ya es un caso consumado, por lo que es improcedente que salga realizando señalamientos en contra de este fallo, eso lo hubiera hecho antes.
Dijo que tuvo tiempo suficiente para que los representantes de la Iglesia hubieran cabildeado con los magistrados para hacerles saber sus opiniones, sobre todo los riesgos negativos de haber autorizado legalizados los matrimonios entre las personas del mismo sexo, así como de legalizar las adopciones entre los gays.
Señaló que es respetable la postura de los magistrados, por lo que dicho fallo ahora que es ley, sencillamente se debe de aceptar y acatar, y aunque dice el legislador que respeta y acepta estas disposiciones que son legales, no las avala en su totalidad, además de que a pesar de que son legales esas uniones y adopciones, son inmorales.
Juan Echeagaray Becerra, añadió que a pesar de no compartir algunas posturas de la Corte, aún así los obliga al respeto y a su cumplimiento.
Subrayó que la actitud que está asumiendo la Iglesia en nuestro país, a pesar de existir la libertad de expresión, sobre esta legalización, dichos reclamos tuvieron que haber sido antes y no ahora que ya están aprobadas, en donde ya no se puede hacer nada, por ser hechos consumados y que ahora solo resta cumplimentarlos.
La Iglesia se durmió, debido a que pensó que la sociedad iba a actuar en rechazo a este tipo de leyes a favor de las uniones de personas del mismo género, cosa que no fue así.
Al cuestionarlo sobre si él se manifiesta en contra de esta comunidad lésbico-gay, dijo que no, que al contrario, ya que son personas que también tienen todos sus derechos y garantías, y que como humanos se les debe de valorar y respetar, pero aún así no se puede ir más allá al permitir la adopción, se está en contra, mientras que estaría de acuerdo y no del todo a que se den esos matrimonios entre personas del mismo sexo.
En este fallo a favor de que personas del mismo género puedan adoptar a infantes, se está en contra de ello, porque en ningún momento se tomó en cuenta el interés del menor, no se valoró el ser cuestionado desde temprana edad quiénes son sus padres, lo que sin duda le estará ocasionando graves daños emocionales, riesgos eminentes que los propios magistrados de la Corte no valoraron en ningún momento, pero que deben de ser acatados, concluyó diciendo el diputado Juan Echeagaray Becerra.