Por: Olegario Zamudio Quezada

Hace días fui a la casa de mi amigo Pedro, mi amigo Pedro es un perito en cuestiones de física, me pidió que me pusiera con los pies firmes al piso y con los dedos de las manos entrelazados, me dijo que ejercería presión sobre mis manos para desestabilizarme, me alertó de ellos, me puse lo más firme que pude y aun así, me desestabilizo.

Posteriormente a ello me pidió que me introdujera en la bolsa un pedazo de imán y que me pusiera en la misma posición con las mismas intenciones, para desestabilizarme, pero esta vez increíblemente no lo logró, ni un centímetro, me explicó mi amigo Pedrisimo, que esto era posible, porque el Imán estabilizaba la energía del cuerpo.

También hace algunos días la madre de una amiga mía, se puso grave y acudió con su esposo, que es mi amigo también, para pedirle que llevaran a su mama al doctor, que se yo, cosas de yernos y suegras, le dijo, pásale un huevo por todo el cuerpo, lo hizo y al quebrarlo su interior salió color café.

Le pasaron otro y otro hasta decir cuatro, hasta que el huevo salió color crema, total para no hacerla tan larga se alivió la suegra de mi amigo, pero yo que soy un mendigo que reprobé física en la escuela, fui con Pedrito y le pregunte qué, qué onda con el huevo, como es que curaba y me dijo lo mismo.

No es que cura, lo que pasa es que el huevo funciona como un imán, estabiliza la energía y la enfermedad que es energía difusa, simplemente la estabiliza, es cuestión de física y de lógica y entonces, por qué la gente los quiebra y los observa, me contestó que la gente hace esto, por morbo o por simple curiosidad.

En mi rancho había un hombre que dominaba la naturaleza, todos lo respetaban con recelo, cuando llovían tormentas, clavaba en medio de la parcela, el trinche con el que le daba de comer a las vacas y todos los rayos caían justamente donde él quería, todos sabíamos ciertamente que era algo así como elegido de Dios, hasta que nos dijeron cómo funcionan los pararrayos, ahora es un simple mortal.

Todas estas cosas de la universidad van rompiendo mitos del pasado, ahora en Argentina venden aros de imán que curan un sinnúmero de enfermedades, ahora sabemos por qué cada árbol o poste de luz en la carretera sirve de pararrayos, ahora sabemos por qué el San Isidro Labrador hace llover.

El conocimiento de la universidad y la física elemental, están acabando con los curanderos y los chamanes, por lo menos están acabando con los misterios de estos, pues la posibilidad de lograr cosas, esas aun les es permisible, por la información que viene deambulando de generación en generación.

El mito de la vida empieza a derrumbarse cuando el hombre se empieza a preguntar respecto del porque de las cosas, del como de las cosas, empiezan a derrumbarse cuando el hombre empieza a encontrarle forma e interpretación a las artes mágicas que en la vida siempre han estado presentes.