Si el miedo que se vive especialmente en Tepic por el clima de violencia ya había alcanzado al personal médico, mucho más se ha recrudecido con el asesinato del cirujano gastroenterólogo Rafael Miramontes Madrigal, de 47 años, ocurrido el domingo minutos antes de las nueve de la noche.
Desde hace semanas surgieron versiones de que al menos una enfermera y dos médicos fueron llevados a domicilios particulares, por un grupo armado, para que atendieran a personas heridas de bala.
Aunque no confirmado el hecho, la versión pronto se extendió, por lo que médicos y especialmente enfermeras tomaron medidas de prevención. Por ejemplo, muchos de ellos acuden a los hospitales del Seguro Social, ISSSTE y de la Secretaría de Salud con ropas de civil, y una vez en el interior se colocan la bata, en el caso de los doctores, o el uniforme, si se trata de enfermeras.
Empleados involucrados explicaron que no ha habido negativa de los directivos, sino que se está convirtiendo en una situación normal.
Incluso, en el caso concreto del Hospital General, el personal médico habría firmado un documento a través del cual solicitan que no sean llevados ahí los heridos durante balaceras de sujetos relacionados con el crimen organizado, por temor a que dentro del nosocomio se produzcan atentados.
La petición es que, una vez estabilizados los heridos, se les traslade a otro lugar, por ejemplo a un hospital militar. Y si las lesiones no son graves, el traslado sea de inmediato.
CASO CIRUJANO
El médico cirujano Rafael Miramontes Madrigal fue ultimado en el cruce de la avenida Victoria con Josefa Ortiz de Domínguez en la colonia H. Casas.
Llegó a ese lugar a bordo de un automóvil tipo Bora color gris, modelo 2006, con placas REG4070.
La Procuraduría General de Justicia (PGJ) informó este lunes que Miramontes arribó a ese sitio para encontrarse con individuos supuestamente interesados en comprarle el carro.
Por su parte, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal indicó que entre el médico y los desconocidos hubo incluso diálogo, previo a que le dispararan sin motivo aparente. La PGJ añadió que en el lugar fueron encontrados dos casquillos de calibre 5.7 x 28, que es conocido como mata policías.
La policía recibió el aviso de que los sujetos huyeron a bordo de una camioneta color blanco.
El médico laboraba por las tardes en el hospital 1 del Seguro Social en esta ciudad.