Por: Óscar Verdín Camacho.- Si regularmente la lluvia es motivo para suspender labores al aire libre, ayer por la tarde un centenar de personas soportaron la brisa en el fraccionamiento Aramara para estar pendientes de un automóvil Áltima que fue rafagueado con armas de alto poder y cuyo conductor falleció dentro.
Se trata de Silvestre Alonso Hernández Ávalos, secretario del procurador General de Justicia Óscar Humberto Herrera López.
El atentado ocurrió unos 15 minutos antes de las cinco de la tarde, en el crucero de las calles Villa de Montalvo y Aristóteles. Paralelo a la primera calle, hay un canal para agua de lluvia.
Con la llanta delantera izquierda ponchada y múltiples impactos de bala, el vehículo de color plomo, con placas de circulación RER1183, no avanzó más. Los cuartos de luces quedaron encendidos.
Aunque inicialmente al lugar arribaron policías estatales y más tarde un agente del Ministerio Público, llamó la atención que, cuando el cadáver ya había sido trasladado al Servicio Médico Forense (SEMEFO), hizo acto de presencia el director de la Policía Estatal Preventiva, Luis Antonio Barragán Avena.
Y es que para entonces ya se sabía que el ejecutado era el secretario del procurador.
Previo a ser ultimado, Silvestre Alonso habría sido objeto de una persecución puesto que impactó el automóvil Áltima contra una camioneta Ford de modelo atrasado.
DESDE DERECHOS HUMANOS
La relación del procurador Herrera López y Hernández Ávalos inició hace años. De hecho, Silvestre laboró con el ahora procurador cuando éste fue presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). Fue el encargado de la institución en la zona de Bahía de Banderas.