José María Castañeda.-

SANTIAGO.- El jefe de obras públicas de la actual administración, ni siquiera parece tibiarse aseguran santiaguenses, ante la proximidad del temporal de lluvias, ya que no se ha dignado a asignar una cuadrilla de trabajadores manuales adscritos a su departamento que se encarguen de darle mantenimiento a las bocas de tormenta y alcantarillas.

En ese tenor manifiestan algunas amas de casa del barrio de la Ochavadita que las alcantarillas que se encuentran entre las calles 20 de Noviembre y Jiménez, así como la 20 de Noviembre y Matamoros se encuentran atascadas de basura y lodo y ni siquiera así se anima el funcionario del sombrero y las camionetas ostentosas a desquitar el sueldo.

Las amas de casa que como suele suceder pidieron la omisión de sus nombres por así convenir a sus intereses, agregaron que el mentado ingeniero Ballesteros, jefe de obras públicas del municipio santiaguense debe de haber nacido cansado ya que su función ha sido totalmente gris, por lo que no fueron pocas las que aseguraron que buen padrino debe de tener el citado sujeto incrustado en el gobierno del estado, para que el Pipiripau, continúe sosteniéndolo en el  cargo o acaso se estará esperando a que el agua de llovediza se estanque por completo al no tener salida por las mencionadas bocas de tormenta y alcantarillas atascadas de basura y tierra, para darlo de baja por inepto cuando aún es tiempo de prevenir este tipo de desastres anunciados y es que no se necesita ser ingeniero para saber que al no haber salida para el agua pluvial, esta podría aumentar sus niveles normales hasta el extremo de inundar algunas viviendas como ya ha sucedido en las colonias bajas como son, la Cuauhtémoc, la Juárez, y parte de la colonia los Pinos, y Primero de Enero en temporal de lluvias.