Por: ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.- Es el viernes 28 por la mañana. En los escalones de ingreso al hospital del ISSSTE en esta ciudad, una maestra y su mamá, provenientes de Ixtlán del Río, exponen: la señora enfrenta problemas de migraña pero el medicamento recetado, cafeína-ergotamina, no sólo no se encuentra en el nosocomio sino que tampoco hay en la farmacia del ISSSTE ubicada por el bulevar Tepic-Xalisco.

Madre e hija buscan opciones. Han regresado con el médico y éste no ha variado su receta. El dolor está presente en la señora, cuenta su hija mientras la otra ingresa nuevamente al hospital.

Les quedan dos pasos: volver a Ixtlán del Río con la esperanza de que en la farmacia del ISSSTE de ahí se les consiga la medicina, o de plano comprarla. No se puede esperar mucho tiempo.

Ya hemos comprado esa medicina, porque el dolor es fuerte. Está ahí. Nos cuesta más de 400 pesos, no es justo, a mi me descuentan cada quincena para el ISSSTE, apunta la maestra de nivel básico.

Con el nombre de la medicina para el padecimiento de migraña, este reportero acude a otra farmacia del ISSSTE: la ubicada en Insurgentes frente a la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR). El resultado es el mismo. El desabasto es preocupante.

Ahí es encontrada una paciente que, también, sale con las manos vacías, aunque con la indicación de llamar por teléfono a la farmacia para que, en cuanto llegue la medicina que requiere, pase a recogerla.

Por fortuna la medicina no me es urgente, todavía tengo para unos días en mi casa, pero si no, tendría que comprarla, dice.

NOSOTROS DAMOS LA CARA

Permanecer un buen rato en las tiendas y farmacias del ISSSTE permite observar cómo son constantes las llamadas por teléfono de derechohabientes que preguntan si el medicamento tal que requieren ya llegó.

Otros prefieren acudir personalmente. Muchas veces salen con las manos vacías, molestos unos, desesperados otros.

Según trabajadores consultados, todos los días sucede lo mismo. Es para dar pena, no es posible que en el hospital no haya ni paracetamol y nos manden las recetas para acá. Nosotros damos la cara ante la gente, hay quienes entienden que el problema no está en nosotros, pero también hay otros que nos reclaman, que nos gritan. Nos duele ver gente que viene de fuera, que paga taxi, y que no puede llevarse su medicina y que termina comprándola, cara.

Tratamos de darles orientación sobre otras farmacias que les queden más cerca, en sus municipios. Pero la medicina no es algo que pueda esperar, el padecimiento está presente, el dolor, y muchas veces la compran. La verdad no es justo, pero nosotros qué podemos hacer.

A través de la oficina de comunicación social de la delegación del ISSSTE, se conoció que en el estado hay 10 farmacias de la institución. Según fue explicado, cuando un medicamento no se encuentra en las farmacias del ISSSTE, el médico debería expedir una nueva receta para surtirse en farmacias especializadas. En la práctica, sin embargo, no sucede con frecuencia.

Trabajadores involucrados en las tiendas y farmacias del ISSSTE señalan que el desabasto de medicina no es un problema local, sino nacional, que no ha sido atendido adecuadamente. Y es que, coinciden, podría entenderse el faltante de productos para tratamientos especiales, pero no que acudan derechohabientes con una receta por una pomada de pasta de lássar, lo cual ya resulta vergonzoso.

Hace unos dos meses el problema se agudizó aún más, fue indicado. Medicamentos como el celecobix tuvieron que ser comprados por muchos pacientes con padecimientos crónicos.

TRUCOS INTERNOS

Un empleado del área médica fue operado en el ISSSTE a principios de este año. A sabiendas de las carencias que hay, relata que otros compañeros lo apoyaban para guardar, desde un día antes, la medicina que requería.

Al principio no lo hacía así, pero hubo días en que mi familia tenía que salir a conseguir el medicamento porque se escaseaba.

Esos apoyos se pueden tener porque uno está dentro del medio, conoces a los doctores y enfermeras, pero imagínate la gente que viene de fuera, que no conoce a nadie. Pobres, es desesperante.

A su vez, en la delegación del ISSSTE fue citado que desde el año pasado está aplicándose el programa Medicamento Express, que consiste en ofrecer el medicamento que requieren los derechohabientes el mismo día que reciben la receta, lo cual, sin embargo, no siempre sucede.

Empleados de tiendas y farmacias precisan que aunque en las recetas se especifica que tiene una validez de 48 horas, en realidad se dan 10 días para que pueda surtirse. Así, el ir y venir de los derechohabientes es constante, lo mismo que las llamadas por teléfono.

Consideran que el anterior director del ISSSTE, Miguel Ángel Yúnez Linares, con quien inició el programa Medicamento Express, se preocupó por beneficiar desde ahí a Veracruz, donde ahora es candidato del PAN al Gobierno del Estado, pero lamentablemente desatendió a otras entidades del país.

El desabasto de medicamentos en el ISSSTE obviamente beneficia a las farmacias particulares. Y es que finalmente el padecimiento continúa, el dolor, que debe enfrentarse y no entiende de burocracias.