(Una anécdota, en recuerdo a Ismael Montes al cumplirse casi un año de su desaparición física)


Por: Miguel Ángel Casillas Barajas


Aquella tarde del año 67 todos los integrantes de mi grupo de rock, Los Fugitivos estábamos muy entusiasmados. Por alguna razón inexplicable, (así lo considero) siendo nosotros un grupo de rock, los organizadores de la feria de Santiago nos habían contratado para que amenizáramos el baile de gala y coronación de la reina de la primavera de esa popular feria en Santiago, Ixcuintla.

Para eso Ismael Montes Nieves uno de nuestros dos cantantes era quizás el que más entusiasmado estaba de todo el grupo, y aunque sabíamos de antemano que estábamos en nuestro mejor momento musical, él no dejaba de preocuparse por querer dar una de nuestras mejores actuaciones.

Por mi parte, y fungiendo como director del grupo tomaba las cosas con cierta calma y para dar una buena impresión y una mejor imagen en nuestra presentación, había tomado la decisión que en esa noche de gala deberíamos estrenar atuendo, para ir lo mejor vestidos posible, tomando en cuenta que el evento estaba considerado como una noche de gala. Para tal efecto, propuse que entre todos diseñáramos un uniforme que cumpliera con el propósito mencionado, después de recibir varias propuestas, al final me decidí por un conjunto que lo componía una camiseta tipo polo de color tinto y un pantalón Levys con botas negras tipo ringo de color negro, y para los cantantes (Lorenzo Gómez+ e Ismael Montes+) solo cambiaríamos el color de las camisetas por otras de color dorado para que se distinguieran de los demás integrantes del grupo.

En fin, para no hacerla mas larga, partimos en nuestro carro y al llegar a Santiago ¡oh Sorpresa! Nos quedamos mudos al ver que nos esperaba una gran multitud de jóvenes, y principalmente chicas que al vernos llegar nos vitoreaban y corrían al compás de nuestro automóvil. Ismael había acaparado más la atención y lo tenía prácticamente secuestrado una multitud le solicitaba autógrafos y lo jalaba de aquí para allá, y este, volteaba vernos, haciéndonos señas agitando sus manos para que lo rescatáramos de esa multitud. La situación no estaba fácil, era complicada, ya que no había seguridad y yo en ese momento todavía no me reponía todavía de la impresión, ni me caía el veinte. Por dentro seguía sin explicarme que es lo que había ocurrido ¿De donde salió esta multitud? ¿Porque estos jóvenes se dejaron ir para con nosotros como abejas al panal como si fuéramos ídolos? ¡Vaya!, no encontraba explicación posible en esa tarde.

En fin, Ismael como pudo, se trepó en el frente de nuestro carro y huimos de la multitud al hotel que se nos había asignado. Poco tiempo después y una vez de cumplida nuestra actuación, pude despejar la incógnita al investigar las verdaderas causas o razones que habían originado todo el tumulto a nuestra llegada, y fue por boca del mismo empresario que nos contrató, que me pude enterar que él, una tarde nos había escuchado tocar por la radio XEXT a donde acudíamos cada domingo con el fin de promocionarnos, la radio XEXT tenía un programa que se transmitía en vivo desde su teatro estudio, cuando estaba por la calle Veracruz frente al cine Amado Nervo y fue ahí que a él le gusto mucho nuestro grupo y encontró una gran similitud entre la voz de Ismael Montes y la voz de Frankie cantante de Los Apson por esa razón nos contrató, e hizo una verdadera campaña publicitaria con carteles y por la radio XEUX de Tuxpan que tenía una gran audiencia en la costa, anunciándonos como ¡EL GRUPO DEL MOMENTO QUE CANTAN IGUAL QUE LOS APSON! Ese había sido el detonante publicitario que había impactado, y fue la causa que originó tal efervescencia entre la juventud santiaguense a tal grado que pasó lo que pasó, y para variar, nuestro nuevo uniforme había contribuido para acrecentar esa confusión que hizo que nos confundieran con Los Apson y hasta tuvimos firma de autógrafos y toda la cosa y esa noche, Ismael fue Frankie y los demás fuimos Paco, Lichi, y Raúl el Cubano o sea, los verdaderos Apson

Ya pasado todo, algún provecho le sacamos a toda esa confusión, Los Fugitivos gracias a Ismael, tuvimos esa noche una de nuestras mejores actuaciones, y esa etiqueta que nos colocaron los organizadores como Imitadores de LOS APSON, en parte se la debemos a su voz inigualable, el empresario no se había equivocado, porque con el tiempo, Ismael fue el segundo cantante de Los Ángeles Negros.

Pero bueno, Los fugitivos supimos aprovechar al máximo ese momento para sentirnos idolatrados como los verdaderos APSON, aunque ese sueño fuera tan fugaz y efímero, como el de una sola noche.

Comentarios:

Miguelcb_tn@hotmail.com