Sabes madre siempre he pensado que las letras solas son escuetas, que estas no pueden decir mas que lo del papel en que esta escrito con ellas, las letras no describen los afanes humanos de un individuo en la dualidad de la relación, no describen totalmente el sentimiento que se es capaz de amalgamar por la evolución y la medurez que dan los años.
Aun asi quise escribirte por que este solo hecho, embarga de alegría al más vacio de los seres; ahora que la lluvia empapa hasta lo más sencible de mi humanidad, y envia através de ellas todas mis ideas en electricidad, hacia el universo.
Sabes, siempre he creido que la lluvia es el manto sagrado que une a dos personas que estan distantes físicamente una de la otra; siempre he creido que caminar bajo la lluvia y acordarse de ti, de tus manos, de tu carita, del sonido de tus pies al caminar, de tu voz que me dice, que me ama y del sonido del eco que repite la idea y el sentimiento, y lo traslada hasta donde estas en esa dimención, en que eres una misma con el dios.
Ese lugar donde me vez y me bendices, y yo aquí con una lagrima que se confunde perfecta con la lluvia, te puedo decir en ese murmurar silente, que donde estes, sea con dios.
Que a nosotros no nos separe de su lado, que mande sensatés a nuestros pensamientos, paz y amor en nuestro corazón, y fortaleza física para caminar el trecho que nos tiene encomendado.
Bendita seas y benditas sean en la tierra todas las mujeres de buena voluntad.