Las casetas de policía convertidas en tiendas de abarrotes ¿Qué pasa con nuestros gobernantes?

Por Fernando Gutiérrez Meza


Resulta incongruente que mientras que en nuestra capital nayarita se vengan presentando una serie de acontecimientos aislados, robos a casas habitación en colonias populares y zonas urbanas y una serie de delitos, las casetas de policía que desde el gobierno del amigo Emilio González fueron creadas en Tepic y diferentes municipios, ahora funcionan como tiendas de abarrotes ante la irresponsabilidad de funcionarios públicos y asesores que han llegado sin perfil y menos el interés de servir al pueblo que los eligió.

La queja parte de ciudadanos de diferentes asentamientos del municipio de Tepic, quienes se encuentran molestos ante la determinación del Ayuntamiento de cambiar la seguridad de los niños, las niñas, los jóvenes y las personas de la tercera edad, por establecimientos comerciales que llevan el lea Mandado para Todos.

Pareciera que las instancias de gobierno ni siquiera están enteradas de ese nuevo giro dado a las casetas de policía, que anteriormente al menos funcionaban como una medida de dar tranquilidad al barrio, la colonia o la comunidad rural, aunque fuera un policía viejo con una destartalada arma el que se encargara aparentemente de mantener la tranquilidad.

Para muestra un botón, en la calle 21 de Febrero y Coordinadora Nacional en la colonia Tierra y Libertad, hasta el gobierno de Ney González o Manuel Cota Jiménez funcionaba en ese punto una caseta de vigilancia de la policía municipal; pero de pronto las familias del lugar se llevaron la sorpresa que funcionaria una tienda de abarrotes en donde se venden productos de pésima calidad, como la sopas viejas que duran hasta dos horas para cocinarse, dicen quienes la han adquirido que sale más caro el caldo que las albóndigas, pues gastan mucho gas.

Otra caseta de policía que funciona como tienda de abarrotes se ubica en calle Zapopan casi esquina con prolongación México, a la altura de donde se encuentra el Panteón del pueblo Jardines del Valle, ahí también había un lugar que se encargaba de la vigilancia en varias colonias populares de esa zona, en donde ahora los delincuentes se conducen como Juan por su casa ante la ausencia de agentes de la corporación municipal.

Pareciera que los funcionarios y asesores del Ayuntamiento de Tepic viven en otro mundo, o tal vez éstos gozan de seguridad particular de parte de agentes de esa misma corporación policiaca, mientras que cientos de ciudadanos tienen que rascarse con sus propias uñas, defenderse con resorteras, garrotes o piedras ante el riesgo de ser asaltos en las noches, ante la ausencia de los elementos encargados del orden y seguridad en las colonias.

Lo anterior demuestra que en nuestra ciudad estamos en paz y en orden, gracias al trabajo en conjunto -que seguro que sí- realizan la Policía Estatal Investigadora, la Turística, la Judicial Federal y los cumplidos elementos del ejercito que muchas se ven recorrer las avenidas, bulevares y colonias de nuestra nueva capital que diariamente se transforma gracias al buen trabajo del gobernador Ney González Sánchez.

Seria bueno que alguien tomara cartas en el asunto, pues la seguridad de los tepicense es primero, luego otras cuestiones de otra índole.