Por Brígido Ramírez Guillén
Decano del periodismo en Nayarit

Cuántas veces no escuchamos que un diputado federal o local, que un senador, un presidente municipal, un gobernador o un presidente de la República, no cumple lo poco o lo mucho que prometieron en sus campañas políticas y que quedó grabado en las conciencias de los ciudadanos como acciones que vendrán a mejora sus condiciones de vida y a transformar con hechos, situaciones que provocaron el estancamiento o retroceso en el desarrollo económico, político, educativo y cultural de un estado o del país en general. No hace muchos meses veíamos recorrer el territorio nayarita a los aspirantes a diputados federales de los partidos políticos Acción Nacional, Revolucionario Institucional y de la Revolución Democrática, anunciando la mayoría de ellos que de llegar al cargo de elección combatirían la pobreza, la corrupción, la inseguridad y el desempleo y no faltó quien prometiera la entrega de lápices, cuadernos y gises a los niños escolares, olvidando difundir lo de su principal responsabilidad de legislar y convertirse en gestores ante otras instancias de gobierno. A través de los años hemos visto que cuando un aspirante a un cargo de elección trata de convencer al electorado no se mide en promesas aún sabiendo que muchas de ellas no las podrá cumplir. Recordamos que hace muchos ayeres un candidato a diputado federal, García Esteves, en su visita a un poblado rural se reunió con un fuerte número de campesinos del norte de la entidad y dirigiéndose a ellos les dijo: si votan por mí y llego a la representación popular les prometo que les construiré puras carreteras de bajada para que no gasten gasolina. Así se la gastaba el candidato a diputado federal del partido Tricolor. Todas estas reflexiones me llegan cuando veo publicados los compromisos que supuestamente hizo Martha Elena García siendo candidata a diputada federal por el PRD, entre los que se encuentran: recuperar la seguridad, garantizar mejores médicos y medicinas, gestionar seguro de desempleo, apoyar el futuro de los jóvenes, salvar la economía del campo y la ciudad. etc. etc. etc. y que donaría su sueldo para El Parque La Loma. No cabe duda que esas promesas de Martha Elena no han sido cumplidas en los primeros meses de su representación, pero lo que nos llama la atención que la mencionada publicación, por supuesto pagada, se hace al saberse que Martha Elena anda en precampaña buscando ser la candidata del partido del Sol Azteca a la gubernatura de Nayarit. ¿Serán los golpes bajos de los otros aspirantes del PRD que tratan de minar su posicionamiento entre las corrientes políticas y simpatizantes de su mismo partido?.... A otro tema. Este Primero de Mayo, después de la marcha del Frente Único de Trabajadores de Nayarit me tocó saludar a dos de los que buscan la candidatura al gobierno del estado por el Partido Revolucionario Institucional, senadores Raúl Mejía González y Gerardo Montenegro Ibarra, quienes se mostraban caminar por la Avenida México muy satisfechos por las manifestaciones de simpatía por parte de hombres y mujeres que participaron en el desfile. Minutos después de un breve diálogo que sostuve con los dos distinguidos priístas se me hizo fácil comentar con algunos amigos acerca de que había saludado al futuro gobernador de Nayarit y la pregunta espontánea que salió de ellos fue: ¿saludaste a Raúl Mejía?.... Me sorprendió eso, porque también había estado con Gerardo Montenegro Ibarra. Del hombre del sombrero ninguno de esos amigos se acordó, aunque el alcalde lo grite a los cuatro vientos que va a la cabeza de las encuestas priístas para ser candidato a gobernador. Faltan nueve meses para que el Revolucionario Institucional defina quién será su candidato a la gubernatura y a la fecha ya hay muchos militantes y simpatizantes del Tricolor, campesinos y del sector popular, que se van inclinando a favor de Raúl, por su experiencia y trayectoria política y administrativa, su contacto con los diversos sectores sociales, y su acercamiento con la dirección nacional del PRI, que no es por demás decirlo, le ha asignado importantes responsabilidades que bien cumplió, como ser delegado nacional en el vecino estado de Jalisco en las pasadas elecciones federales. Sin embargo, no hay que descartar a otro de los fuertes aspirantes a la candidatura del máximo cargo de elección en la entidad, como es el senador Gerardo Montenegro Ibarra, con mucho posicionamiento entre los probables sufragantes en los próximos comicios del 2011. Mis felicitaciones al nuevo presidente de la APENAY. Hasta la próxima. *Decano del periodismo en Nayarit.