En temporada de calor (primavera y verano), hay que evitar que la comida o cualquier otro alimento permanezca por más de cuatro horas al medio ambiente, ya que la temperatura que prevalece en estos meses favorece la proliferación de toxinas y con ello se genere un proceso de descomposición de los alimentos, principalmente los derivados de lácteos (queso, crema y leche), pastelillos y embutidos, entre otros.
El coordinador de Nutrición y Dietética del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nayarit, Antonio Olvera Corona, advirtió que la intoxicación por alimentos en mal estado representa una urgencia médica, ya que su sintomatología es muy aparatosa, debido a que el vómito recurrente y la diarrea, ponen en riesgo la vida de no controlarse a tiempo. En ocasiones, se presenta también dolor abdominal.
Cuando se trata de toxinas alimentarias, los síntomas desaparecen en un lapso de 24 a 36 horas, es decir es una erfermedad que se auto-limita por si sola y lo único que requiere son medidas generales y nunca la administración de antibióticos, toda vez que puede complicar el cuadro que presenta.
La toxina de los alimentos que más se registra es el estafilococo. Las medidas recomendadas generales: evitar al deshidratación, con la ingesta de abundantes líquidos, principalmente electrolitos, como el sobre de vida suero oral para compensar lo perdido por el vómito y la diarrea; el agua simple no tiene los suficientes electrolitos.
Es aconsejable en esos casos, hidratar al paciente con sueron en pequeñas cantidades y poco a poco, ya que si se toma en grandes volúmenes sólo se producirá más vómito. Además, se debe ofrecer una dieta libre de fibra y elegir alimentos astringentes (zanahoria, papa y guayaba, y caldo desgrasado), así como consumir productos probióticos, que están compuestos por lacto-bacilos o yogurt que protege la flora intestinal.
Esta intoxicación por alimentos se presenta de manera más frecuente en escolares, ya que es en temporada de calor se acostumbra prepararles como lunch un sandwich con jamón, queso y mayonesa, el cual se mantiene sin refrigeración; situación similar a la que pasa en un día de campo, donde muchas veces no se tienen los cuidados de que los alimentos se mantengan en una hielera; ambas situaciones favorecen la proliferación de las toxinas.
En tal sentido, se recomienda que en época de calor eviten o varien el lunch de los escolares, los embutidos y derivados de lácteos, ya que se corre el riesgo de que se contaminen. De preferencia hay que darles alimentos frescos y de temporada: frutas o verduras preparadas, de manera que sean apetecibles para los niños, además de productos a base de lacto-bacilos.