Por Gilberto Cervantes Rivera
Sintiéndose Juan Camaney, Armando García Jiménez, titular de la SEDER, anda desatado haciendo política con recursos de dicha secretaría, omitiendo la recomendación hecha por el gobernador Ney González, en el sentido de renunciar a cualesquier cargo, para buscar otro de representación popular, como es el caso del magnate de Xalisquillo, quien no solo se gasta en ese cometido, los dineros de la dependencia, sino que también usa al personal de la misma, en la magna tarea de allegarse una curul en la próxima legislatura local.
García Jiménez ya tiene tiempo apareciendo en todas y cada una de las reuniones que realiza el tricolor, creyéndose merecedor de la diputación por el cuarto distrito, donde también se menciona el nombre del regidor Heriberto Villela Prado, quien viene realizando un buen papel, tal y como fue su promesa de campaña.
Desde luego que Villela no cuenta ni con el diez por ciento del capital que tiene amasado el magnate cafetalero García Jiménez, mismo que tiene su centro de operaciones en la enorme casona de una manzana que compró en la cabecera municipal, la cual apareció de un día para otro como propiedad del alto funcionario de SEDER.
Lo más deleznable del asunto es que mientras Armandito politiza a su favor los caudales de la SEDER, el campo y ganadería nayaritas, andan por los suelos; no así los negocios del ex alcalde de Xalisquillo, los cuales efectúa con prestanombres.