Celina Guerrero, directora del CESAME, y el psiquiatra Palacios Isaac coinciden: la gente no busca información por morbo, sino para tomar decisiones sobre seguridad, personales y familiares.

Por ÓSCAR VERDÍN CAMACHO (Información y fotos) .-

La violencia que en los últimos meses ha padecido el estado, y en particular Tepic, han provocado un estrés en la sociedad, el cual puede agudizarse si no se atiende a tiempo, coinciden la psicóloga Celina Guerrero Retes, directora del Centro de Salud Mental (CESAME) de la Secretaría de Salud estatal, y el psiquiatra José Antonio Palacios Isaac.

Celina Guerrero apunta que en los teléfonos para atención urgente con que cuenta el CESAME no se han recibido llamadas de personas en situación extrema, que por ejemplo pregunten si pueden salir a la calle, por temor a ser baleados, mientras que Palacios Isaac añade que quienes han estado cerca de los eventos delictivos, como balaceras, deben atenderse con especialistas y no dejar el caso como una anécdota.

- Todos los días la gente pregunta qué pasó hoy o cuál es la balacera siguiente. ¿Tan rápido nos acostumbramos a estos sucesos? –se le pregunta a Celina Guerrero-.

- Desde el punto psicológico, yo lo llamo estrés postraumático, nada más que a nivel social. Si hablamos a nivel individual, genera un estado de inquietud en la persona. Si lo traducimos socialmente, podemos hablar de la necesidad de las personas de aclararse mentalmente el hecho para entenderlo y poder enfrentarlo, por decir así, salir a la calle. Entre más información tenga la gente de lo que pasó, y que me quede claro que mi seguridad no se va ver afectada por eso, es en la medida en que se va estar buscando una explicación.

Hasta ahorita, lo que yo sé es que la gente quiere estar enterada por su propia seguridad. Hasta dónde están las cosas para ver si puedo salir o hacer actividades nocturnas. Veo que la gente se ha tomado esa conciencia y si te fijas, en la noche ha disminuido mucho el movimiento.

- ¿No hay un acostumbramiento, una indiferencia de la sociedad a estos sucesos?.

- De que lo veamos como algo de rutina, no creo; yo veo más bien precaución de la gente, que quiere estar enterada para saber qué hacer por nuestra propia seguridad.

- ¿No hay un morbo por el horror?.

- Más que morbo es ver cómo de repente nuestra dinámica social está cambiando con estos acontecimientos y que explicación le damos.

Dependiendo de la respuesta que nos den nuestras autoridades, igual vamos hacer un juicio mental pero respecto a mi, cada quien en lo particular. O sea, eso que se puede ver como morbo realmente es: a ver, ¿y yo qué, cómo me protejo o en qué riesgo estoy?’.

- En esto cobra suma importancia la información puntual y veraz de las autoridades.

- Definitivamente. Además, la gente te exige la verdad de lo que está pasando.

Celina Guerrero señala la suma importancia que cada familia debe dar al presente tema. Si contribuimos a que nuestros hijos tengan un razonamiento lógico y un criterio propio, de esta manera vamos a parar los rumores. Lo principal, aparte de escucharlos, también es hablar de sus inquietudes como adolescentes.


MIEDO COLECTIVO


Por su parte, el psiquiatra José Antonio Palacios explica, frente a la repetición de los actos de violencia:

Primero, el ser es un ente biosicosocial y por tanto, el aspecto social va tener una carga emocional muy fuerte, primero con estrés y esto, estarlo haciendo constantemente, puede convertirse en estrés postraumático, que se acumule, que nos acostumbremos a que esto pase y cada vez va dañar a más gente.

Comúnmente comienza un cuadro de miedo colectivo, generalizado, un temor a andar en la vía pública.

- ¿No es un gusto por saber qué pasó?.

- No, es la reacción normal al miedo por lo que está pasando. No es intencional, es una reacción que se puede hacer colectiva según que tan cerca te toque vivir el suceso de violencia o, inclusive, lo presencial puede ser más difícil de manejar.

Alguien que le tocó estar cerca de un tiroteo puede tener un cuadro postraumático a muy corto plazo; estas personas deben acudir a tratamiento inmediato, por ejemplo el CESAME puede dar ese servicio, porque puede dejar huellas permanentes de temor e inseguridad que hay que manejar.

El especialista continúa:

No hay una indiferencia de la sociedad, sino más bien un interés por informarse y esto ayuda para que cada familia tome sus propias medidas, por ejemplo los que tienen hijos adolescentes. Los permisos para que salgan son más restringidos o se vigila quiénes son sus amigos, los horarios, dónde van a estar. O sea, más información familiar.

Es algo que como sociedad sí podemos hacer y es simple de aplicar. Una organización, por ejemplo, entre padres de familia para llevar y traer a nuestros hijos. Pero también, la información de las autoridades, siendo verídica, va dar mayor seguridad a la ciudadanía. Porque los rumores, siendo infundados, el morbo crece y se pierde la seriedad del problema.


ANUNCIO DE NEY

En el mismo tema, ayer se conoció que probablemente este jueves, el gobernador emita una declaración para convocar a la sociedad civil a hacer frente a la situación de delincuencia que priva en el estado, la cual sencillamente ya se desbordó.

(Información de este reportero también puede consultarse en Internet: relatosnayarit.blogdiario.com)