José María Castañeda .-
SANTIAGO.- Aún que ya se esperaba su deceso, no dejó de consternar a los habitantes del cerro grande la muerte de Rafael González Guzmán, quien era ampliamente conocido en la comuna santiaguense como el cantor por haber estudiado canto en un conservatorio y por haber engalanado algunas misas cantando en el coro del templo del sr. de la Ascensión.
Dueño de una potente y bien educada voz, Rafael González Guzmán, de 68 años de edad cayó en las garras del alcoholismo hundiéndose en esta enfermedad hasta quedar convertido en un guiñapo humano, siendo bastante dramático verlo en sus últimos años arrastrándose por las banquetas, mendigando unas monedas para poder comprar una botella del vino más barato para continuar con su ingesta diaria de alcohol.
Rafael González, el cantor como lo mencionaba líneas arriba se arrastraba por las calles
ya que decía en su defensa cuando las personas que lo conocimos de muchos años le pedíamos que caminara, que no se arrastrara, que no lo hacía porque se caía, solicitando además de las monedas para saciar su sed de alcohol, que le diéramos un bastón, para poder sostenerse y no caer.
Hoy desgraciadamente Rafael González Guzmán, el cantor ya no se encuentra entre nosotros luego que fuera encontrado por sus familiares muerto en su domicilio de la calle prolongación Donato Guerra, confortando a quienes lo conocimos y vivimos su desgracia el saber que ya no está sufriendo y que sin duda sus grandes dotes de interprete de música sacra lo mantendrán en el coro celestial al lado de nuestro señor Jesucristo, descanse en paz Rafa el Cantor.