Antes que otra cosa suceda quiero pedir una disculpa a mis lectores ya que había ofrecido publicar una carta abierta donde narraría las incidencias de una agresión verbal que sufrí el pasado viernes por parte de un sujeto que responde al nombre de Guillermo Lomeli, ampliamente identificado con el remoquete del furcio, o el guille.
Nada más quiero mencionar que este sujeto quien es el mismo que les mentaba la madre a vivos y muertos en el estadio revolución escudándose en una bola de desadaptados igual que el, el pasado viernes en los altos de la presidencia municipal pensando quizá el iluso que estaba en el estadio comenzó a insultarme haciéndome varios recordatorios familiares creyendo que el pleito iba a ser de lengua tal y como está acostumbrado, por lo que este viejillo de la 3ra edad como lo hizo saber ante los micrófonos del programa de noticias que conduce Luís Miguel, le aplicó el uno dos, siendo esto suficiente para que volviera a la realidad.
Tenía la intención de ser más explicito en la narrativa sin embargo ante la insistencia de varias personas que creo me tienen en estima, prefiero dejarlo así, para que los puercos se revuelquen en su propio excremento y es que hay por ahí un autor intelectual intolerante a más no poder que se vale de sus gatilleros (as) para atacar a quien considera sus enemigos tal y como sucedió con este servidor el pasado viernes en donde hasta el cuico de Sentispac, intervino haciendo señalamientos que no le quedan y es que si hubiera escupido al cielo hubiera quedado ciego, ya que el salivazo le hubiera caído en el rostro, en fin la mierda entre más la meneas más hiede por eso hay le paro, ya que hay cosas más importantes que hacer como para tomar en cuenta a esos que por una recarga de 100 pesos para sus teléfonos celulares ofrecen el sitio por donde jamás les ha entrado la luz solar.