ÓSCAR VERDÍN CAMACHO


Siete de los 10 abogados que el 17 de diciembre fueron elegidos por el Congreso del Estado como magistrados del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), sostuvieron una reunión previa con el gobernador Ney González Sánchez, en su domicilio de la avenida México en la colonia Mololoa.

El encuentro, hasta ahora público, fue convocado por el propio González Sánchez, en esa semana que lo hizo todo: colocar a sus cuates como magistrados, traer a Nayarit a periodistas de renombre para que lo entrevistaran a modo con motivo de su cuarto informe, y hasta deshacerse del procurador General de Justicia Héctor Manuel Béjar Fonseca sin el más mínimo respeto, anunciándolo a integrantes de la red Facebook antes que a él mismo.

Aproximadamente a las 10 de la noche de ese miércoles 16, Ney González dijo a los siete abogados que acudieron a su llamado, que había decidido incluirlos en las ternas enviadas al Congreso del Estado, aunque se justificó diciendo que no tenían el cargo seguro porque serían los diputados quienes dirían la última palabra.

No hubo café, ni un vaso de agua. La reunión no duró más de cinco minutos y ahí estuvieron Rafael Pérez Cárdenas y Thoth Aldrin Lomelí Aguilar, en ese momento todavía magistrados electorales; José Miguel Madero Estrada, titular del Instituto para la Transparencia y Acceso a la Información (ITAI); Pedro Antonio Enríquez Soto, subsecretario Jurídico del gobierno; Román Carlos González Momita, presidente del Tribunal de Conciliación y Arbitraje (TCA); Pedro Álvarez Hormaeche, director del Fideicomiso Bahía de Banderas (FIBBA); y Manuel Salinas Solís, secretario General del Congreso del Estado.

Cuando los antes citados salieron del domicilio del gobernador, sabían que tenían asegurada la magistratura, como así sucedió. Literalmente, la bendición surtió efectos.

A la cita no llegaron los otros tres elegidos: Ismael González Parra, magistrado electoral, concuño del cacique magisterial Liberato Montenegro; Rodolfo Adrián Rodríguez Alcántar, empleado del gobierno y desconocido incluso por muchos abogados; así como Ana Isabel Velasco García, académica de la Universidad del Valle y a quien se considera una posición del PRD. Es cuñada del procurador General de Justicia Óscar Humberto Herrera López.


LA DECEPCIÓN


Tal y como fue citado en la edición del viernes 18 de diciembre del 2009, en que algunos de los restantes 20 abogados que completaron las ternas se quejaron de que solamente fueron llamados para engordar el caldo, puesto que el mismo jueves 17 se tomó protesta a los 10 cuates de Ney González, peor aún resulta conocer cómo hubo quienes sí creyeron en el juego limpio y la imparcialidad del gobernador y el Congreso del Estado.

De acuerdo con datos recogidos, varios abogados fueron avisados que iban en las ternas durante la mañana del mismo jueves 17, por lo que apenas tuvieron tiempo para juntar documentos que avalan su trayectoria y llevarlos consigo a la comparecencia en la Cámara de Diputados. Irónicamente, al mismo tiempo los 10 que llevaban la bendición de Ney, seleccionaban su mejor traje para tomar protesta. Fue una vergüenza. Después de la comparecencia, me vine a mi despacho y al rato, antes de que se dieran a conocer los nombres de los nuevos magistrados, yo ya tenía el dictamen con los 10 nombres, señaló uno de los abogados que no fue elegido.

Además de la cercanía que casi todos los nuevos magistrados guardan con el gobernador, la selección fue un duro golpe para los jueces del Poder Judicial del Estado puesto que ninguno fue elegido, a pesar de que varios de ellos formaron parte de las ternas. Paradójicamente, en los últimos años se ha hablado de reforzar la carrera judicial. De los 10 nuevos magistrados, sólo González Momita ha sido juez en años pasados.

Sin embargo, pese a su gusto por dejar en evidencia al Congreso del Estado –que sirvió como oficina de mero trámite- y al Poder Judicial, por la noche del jueves 17, durante el mensaje por el cuarto informe, Ney González saludó a quienes han sido nombrados por el Congreso del Estado de Nayarit como nuevos integrantes del Poder Judicial () a quienes a partir de hoy son los nuevos magistrados

Más adelante, el gobernador soltó una frase que después se divulgó en un boletín oficial, en la que curiosamente dijo a los magistrados que él jamás ha interferido en la vida del Poder Judicial: estoy a sus órdenes, saben que los cuatro años que llevo de gobernador, ni siquiera una tarjeta insinuando nada he enviado al Poder Judicial. Ha sido absoluto el respeto, porque así lo ordena la Constitución; no sólo porque fue una decisión del gobernador, pues sí lo es, pero además porque así me lo impone, así me lo ordena la Constitución.

Obviamente los 10 nuevos magistrados no debieron creerle.