ÓSCAR VERDÍN CAMACHO
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) finalmente no dispuso ningún acto para despedir a los cinco jueces que se jubilaron en la quincena reciente, lo que ha generado un mal sabor de boca entre muchos funcionarios judiciales.
La jubilación de Elpidio Cortés Conchas, Rogelio Nava Álvarez, María Luisa Soto Ceja, Jorge Manuel Alvarado Enciso y Pablo Preciado Torres representa un hecho inédito en la historia del Poder Judicial del Estado.
Todavía ayer, los jueces en retiro acudieron al edificio central del TSJ para realizar algunos trámites administrativos. Y mientras un importante número de sus compañeros buscó felicitarlos por haber llegado a la conclusión de su carrera judicial, brilló por su ausencia siquiera un mínimo acto en honor de ellos, a pesar de que algunos laboraron más de 30 años en la institución.
“Recibimos abrazos de los compañeros, pero no hubo más, ni las gracias por parte de quienes en estos momentos representan al Poder Judicial”, indicó más tarde uno de los cinco jueces. Otro de ellos, también molesto por la opacidad con que se dio su salida, agregó que paradójicamente a él se le entregó un reconocimiento en el último juzgado donde laboró. “Y eso reconforta…pero aquí no merecimos nada”.
Abogados que regularmente acuden al TSJ creyeron que se realizaría un evento de despedida, sobre todo porque vieron a los jueces cerca de la entrada del auditorio, pero fueron estos quienes aclararon que únicamente estaban ahí para efectuar trámites administrativos.