* Asaltantes hirieron a una persona que llevaba más de 500 mil pesos;

un policía municipal los enfrentó heroicamente.

* Los delincuentes huyeron en un automóvil con vidrios polarizados.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-


El terror se apoderó de cientos de personas que ayer por la mañana acudieron a Ley Plaza de Álica, puesto que un grupo de delincuentes balearon a una persona que llevaba consigo más de 500 mil pesos y después se suscitó un tiroteo con un policía municipal que, heroicamente, defendió la integridad del herido.

Los hechos se registraron faltando cinco minutos para las nueve de la mañana cuando Héctor Suárez Arceo, de 30 años de edad, descendió de un automóvil llevando consigo una mochila en la que había, se supo más tarde, alrededor de 516 mil pesos. Sin embargo, inmediatamente fue interceptado por dos sujetos que le exigieron el dinero, produciéndose un forcejeo y en ese momento le dispararon en dos ocasiones a quemarropa, por la espalda.

Tras los balazos, un policía municipal comisionado a la seguridad de Plaza de Álica siguió a los desconocidos e intercambiaron disparos entre los vehículos estacionados en el centro comercial. El agente, por fortuna, resultó ileso. Los sujetos abordaron un automóvil con vidrios polarizados en el que los esperaba un tercer cómplice y se internaron en las calles del fraccionamiento Ciudad del Valle.

En pocos instantes en Plaza de Álica todo fue pánico. Mientras llegaba una ambulancia por Héctor Suárez Arceo, policías municipales implementaron un operativo para protegerlo de otro probable ataque, además de que custodiaron el dinero. Al mismo tiempo, otros agentes municipales impidieron que salieran los clientes de los establecimientos, ante el riesgo de que hubiera más disparos.

Héctor Suárez permanecía en el suelo, a unos 25 metros de unas casas de cambio que se encuentran en el exterior de Ley Plaza de Álica. Fue trasladado al hospital del Seguro Social y a las tres de la tarde se le reportó estable. Ya había sido operado.

Suárez es empleado administrativo de la compañía Gatorade y arribó a Plaza de Álica para depositar el dinero en uno de los bancos que ahí se encuentran.

Lo anterior despertó la sospecha respecto a que los maleantes habrían tenido información previa sobre el dinero que Suárez traía consigo. Otro dato que llamó la atención es que unos compañeros de trabajo que supuestamente lo escoltaban en otro vehículo, llegaron varios minutos después porque se habían retrasado poniendo gasolina.

Un agente del Ministerio Público arribó al lugar para el inicio de las investigaciones. Policías estatales y municipales implementaron un operativo de búsqueda, pero en el transcurso del día no fue anunciada detención alguna.

Como ya se dijo líneas arriba, los maleantes huyeron en un automóvil con vidrios polarizados, lo que vuelve a poner sobre la mesa ese tema, pues aun cuando las autoridades anuncian que se obligará a retirar ese tipo de polarizado de los carros, muchos continúan circulando en esa situación.