José María Castañeda
SANTIAGO.- Sentimiento de angustia y temor vivían ayer vecinos de la colonia el Solorceño del poblado de Villa Hidalgo, luego que el domingo aproximadamente a las 10 de la mañana se reportara el hallazgo de una persona con las características de haber sido ejecutado, había sido encontrado muerto en la finca marcada con el número 88 de la calle Galeana.
El temor que sienten los Villa Hidalguenses es porque su poblado de origen se ha convertido en tierra de nadie, luego de que precisamente el pasado fin de semana falleciera el joven Aarón, que fuera golpeado salvajemente por policías municipales de aquella Villa el pasado 10 de mayo, luego de un pleito entre pandilleros y que tras larga y dolorosa agonía murió, sin que nadie castigara al responsable o a los responsables pese a una recomendación que hiciera la CEDH.
Situación que se acrecentó al encontrar la señora Mariela Medina González, de 43 años de edad el cuerpo de su esposo José Santiago Zermeño Pinzón, de quien no se precisa la edad, solamente se señala en el parte policiaco, que el cuerpo estaba atado de pies y manos atado con una cuerda boca abajo, sin precisar las causas o armas que utilizaron los sicarios para asesinar a José Santiago.
La esposa del ahora occiso narró a los agentes del orden que ella acudió al domicilio anteriormente descrito a las 9:30 horas encontrando a su esposo ya muerto, con las características antes señaladas, por lo que se dio aviso a la policía encargada del departamento de homicidios de la PEI, quien al iniciar las investigaciones de ley, hizo levantadera de jóvenes viciosos del lugar indignando a sus madres, quienes pedían ayer públicamente por medio del noticiero del licenciado Jesús Narváez, que les informaran del paradero de sus hijos, ya que habían acudido a la delegación y nadie les daba razón por lo que temían que los hubieran desaparecido.
Afortunadamente llamó a la cabina de radio el director de la policía municipal Martín Sedano, quien manifestó que los jóvenes estaban detenidos en las ergástulas de la delegación de Villa Hidalgo, pero que estaban a disposición de la Policía Estatal Investigadora, y que su corporación nada tenía que ver en el asunto, aunque personas como el ex regidor por el PRD Aurelio Marín Carvajal, festejaba la acción llevada a cabo por la PEI ya que decían madres de familia para Marín, y la esposa de este todos los jóvenes de Villa Hidalgo son marihuanas, cosa que le criticaban.