En la edición del viernes 16, en este medio se publicó una aclaración del magistrado José Guadalupe Campos Hernández, relacionada con una nota publicada un día antes, que yo realicé, en torno al peso que tuvo el gobernador Ney González sobre recientes actos en el Poder Judicial del Estado: la no ratificación de los magistrados Javier Germán Rodríguez y José Ramón González; la designación de Raúl Gutiérrez y Jorge Marmolejo; y la ratificación del magistrado presidente Jorge Armando Gómez.
En concreto, Campos Hernández aclaró que él no estuvo presente en una reunión, donde yo lo incluí junto a los demás magistrados, con el secretario General de Gobierno Roberto Mejía, el 30 de septiembre, en la que se ventiló la continuidad del magistrado presidente.
Por esa razón, en este espacio le ofrezco disculpas.
Sin embargo, el mismo viernes 16, personalmente localicé al magistrado Campos en su oficina y hablamos del tema. Le cuestioné por qué en su nota aclaratoria no hizo referencia a otra reunión mencionada en el reportaje del jueves 15, efectuada directamente con el gobernador, donde también lo incluí entre los asistentes, y en la que igualmente se abordó el asunto de los entonces magistrados Rodríguez y González.
Campos respondió en varias ocasiones que no añadiría más, pero al final aceptó: si no aclaró ese punto era por obvias razones: sí estuvo presente en el encuentro con Ney González.
Por otra parte, el magistrado José Guadalupe Campos puntualizó que el hecho de que él no asistió a la reunión con el secretario Roberto Mejía, no significa que el encuentro se haya o no efectuado con otros magistrados.
Al final de la nota aclaratoria, el magistrado Campos añadió que puesto que desconoce mi domicilio, optó por enviar el documento al director del diario Gente y Poder -Antonio Lora-, para que este me lo hiciera llegar.
En realidad, se lo comenté al magistrado, ese último dato me parece una justificación, por dos hechos muy simples: me dijo que Francisco Flores Soria, titular de la oficina de Comunicación Social del Tribunal Superior, le proporcionó los correos electrónicos del periódico y tomó esa opción para enviar la nota aclaratoria. Lo paradójico es que Francisco Flores conoce mi número de celular, correo electrónico, y también sabe donde vivo.
Un dato más es que Antonio Lora me señaló que desde el mediodía del jueves el magistrado se puso en contacto con él, por celular, para avisarle que le enviaría el texto. Lora también conoce mi número de celular, correo electrónico y mi domicilio.
Es decir, habría bastado un mínimo intento del magistrado para ponerse en contacto conmigo si así lo hubiera querido.
Supe de la nota aclaratoria del magistrado pasadas las 10:15 de la noche del jueves, a través de Antonio Lora, y por supuesto acepté su inmediata publicación.
Atentamente
Óscar Verdín Camacho
Reportero