Cuauhtémoc Becerra González .-
Según un sondeo por la misma ciudadanía para ver cómo andaba Hilario Ramírez “a” Layín, en popularidad, en el municipio de San Blas, pues de esta encuesta de preguntas y respuestas Layín, de diez gentes que se le entrevistaba, solo dos eran a su favor, porque los ocho restantes hablaban pestes del alcalde, cuando entró Layín decía, un ciudadano a la alcaldía todo mundo lo quería y lo aplaudía y Dios guarde la hora de que alguien hablara mal de Layín, porque lo maldecían, pero hasta el día de hoy todo mundo se le volteó a este alcalde alcohólico y bajó tanto su popularidad que ahora hasta a los que les aventaba bolos, ya no lo quieren, según ellos por embustero y payaso.
Así que duró muy poco su popularidad de artista y de grandeza, que hasta ahora ya no ha dicho que quiere ser gobernador, porque él mismo sabe que excavó su propia tumba, ya que tiene la cabecera municipal abandonada, sin obra pública, las calles llenas de basura y esto a pesar de que el Ayuntamiento de Tepic le prestó un camión y chofer para la recolección de la basura.
Layín como se le reconoce en este municipio, todo mundo se dio cuenta de cómo llegó a la presidencia municipal, cosa que él mismo lo gritaba a los cuatro vientos, de que él había comprado la candidatura hacia la presidencia municipal, y que al Comité Estatal les había regalado la suma de $250 mil dólares y que enseguida de ocupar la presidencia municipal, se atrevió a decir, que enseguida ocuparía la silla de la gubernatura, costara lo que costara y que por el partido que fuera, si es que el PAN no lo aceptaba para esa candidatura; así es que el PAN no lo aceptaba para esa candidatura; así es el alcalde Hilario o Layín Ramírez ha de tener por ahí no menos de unos diez millones de dólares para su campaña política, pero como llegaría Layín a la gubernatura si ya ni en el mismo pueblo lo pelan, o quien sabe, ya ven que el pueblo siempre olvida y si no, cómo llegó a la alcaldía?
Comprando el voto y conciencias.
Así es que lo podría lograr, cómo! Comprando el voto tal como lo hizo en su municipio. O no Layín!