Clama la familia de Martha Ortiz: “ojalá se descubra toda la corrupción y se haga justicia”, dice una de sus hermanas.
* Tres dependencias del gobierno se habrían coludido para ocultar el caso; al cadáver no se le practicó autopsia y no se inició investigación alguna.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO.-

Funcionarios de por lo menos tres instituciones del Gobierno del Estado de Nayarit podrían haberse coludido para tratar de ocultar la muerte de Martha Ortiz Guerrero, una interna de la penal de Tepic que purgaba una condena por el delito de robo, ocurrida horas después de una pelea de box efectuada dentro de la prisión.

Al cadáver de Ortiz Guerrero no se le practicó la autopsia y la Procuraduría General de Justicia (PGJ) no inició investigación alguna.

Martha Ortiz falleció el 30 de noviembre del 2008, en el Hospital General de Tepic, a la edad de 33 años. La pelea había sido un día antes. De acuerdo con el certificado de defunción expedido, presentó “muerte cerebral”, “encefalopatía anoxicoisquémica” y “paro cardiorrespiratorio”.

El deceso de Martha Ortiz pasó prácticamente desapercibido en los medios de información hasta que a mediados de agosto, el diputado local por el PAN Juan Antonio Echeagaray Becerra, se refirió al caso, aunque sin ofrecer detalles ni el nombre de la ahora occisa, para pedir una explicación al secretario General de Gobierno Roberto Mejía Pérez.

Sin embargo, del asunto no se habló más.


FAMILIA PIDE JUSTICIA


A escasos ocho kilómetros de Tepic está El Trapichillo, a un costado de la autopista que conduce a Mazatlán. Es un pequeño poblado en cuyo acceso principal vive la familia de Martha Ortiz. Ahí se encuentra a su mamá Julieta Guerrero Navidad y a los hijos de Martha: José Manuel y Jorge Arturo Ramírez Ortiz, de 18 y 17 años, respectivamente, ambos ya casados, por cierto, con dos mujeres que son hermanas entre si. Un tercer hijo de Martha, de nombre Juan Carlos Trejo Ortiz, vive con la familia de su papá.

La señora Julieta Guerrero recordó que el 29 de noviembre del 2008, custodios de la penal fueron al Trapichillo para avisarle que su hija estaba en el hospital.

“Nos dijeron que había estado jugando box pero nada más, no se supo nada por la tele ni por el radio; en el hospital no pudimos platicar con ella, nos dijeron que la tenían viva con un aparato. Al amanecer del domingo falleció. La sacamos muerta de ahí. Después todo fue muy rápido para que nos trajéramos el cuerpo”.

Paula Ortiz Guerrero, hermana mayor de Martha, agregó:

“Ojalá se descubra toda la corrupción y se haga justicia. Mi pregunta es por qué si Martha no sabía boxear permitieron eso; no tenía capacidad, fue una humillación. Si la tenían ahí era para que se regenerara, no para que nos la entregaran dentro de dos tablas. No quisieron que se hiciera la autopsia porque nos la mataron. Eso fue lo que pasó. El gobierno abusó porque uno está tonto”…

La señora Julieta y su hija Paula negaron que Martha hubiera tenido algún padecimiento físico. “No estaba enferma de nada, ella era sana”.

Durante la visita a la familia Ortiz Guerrero, el miércoles 26 de agosto, los hijos de Martha apenas pronunciaron palabra. Trabajan en el campo. El mayor, José Manuel, de 18 años, tiene dos hijas, mientras que su hermano Jorge Arturo, de 17, próximamente será papá aunque su esposa tiene 15 años.


SILENCIO AL CONCUBINO


Martha Ortiz y su pareja David Velasco Martínez fueron detenidos el 26 de febrero del 2008, acusados de cometer el robo de instrumentos en un consultorio dental ubicado en calle Abasolo casi esquina con P. Sánchez, muy cerca de donde ellos vivían.

Con el número de expediente 93/2008, quedaron a disposición del Juzgado Primero Penal de esta ciudad. En junio del año pasado, a cada uno se le impuso una condena de cinco años, conmutable con el pago de nueve mil 429.75 pesos. Pero era demasiado dinero y continuaron en prisión.

El jueves 27, María de los Ángeles Velasco explicó a este reportero que su hermano David jamás recibió un aviso formal de las autoridades penitenciarias sobre el deceso de Martha, a pesar de que era su concubina.

Recordó que el día de la pelea de box ella fue a visitarlos a la penal y cuando llegó se acababan de llevar a Martha al hospital.

“Mi hermano me dijo que Martha tenía un castigo de suspensión de la visita conyugal y le propusieron que se lo levantarían si se ponía los guantes. La obligaron a pelear. David le pidió que no lo hiciera; al parecer estaba embarazada. Luego luego la noquearon. Yo fui a verla al hospital el domingo 30 de noviembre y ahí supe que ya había fallecido. El lunes me habló mi hermano para preguntarme por Martha, quería saber cómo seguía…ni siquiera le habían avisado de su muerte”, agregó María de Los Ángeles con los ojos llorosos.


¡UN DOCTOR, UN DOCTOR!


Por su parte, Juan Alberto “El Topo” Rosas, quien se ha convertido en un ídolo local del boxeo, recordó lo sucedido en la prisión estatal, al ser localizado el viernes 29.

“¡Esa muchacha está mal, está mal, un doctor, un doctor!”, recordó haber gritado cuando vio caer a Martha Ortiz, quien primeramente fue llevada a la enfermería penitenciaria y luego al Hospital General.

“El Topo” Rosas había sido invitado a la penal y se hizo acompañar por jóvenes boxeadores, entre ellos su esposa Génesis Mascorro, la cual, agregó, posteriormente fue atendida psicológicamente para superar el trauma de saber el deceso de quien fue su contrincante. Génesis tiene 19 años, 15 menos que los que hoy tuviera Martha.

“En este deporte todos estamos expuestos. En el boxeo pasan accidentes y uno sabe que está en riesgo”, señaló “El Topo” Rosas.


VERSIÓN OFICIAL


Pese a que el deceso de Martha Ortiz Guerrero fue conocido por funcionarios de la Secretaría General de Gobierno, cuya titular era Cora Cecilia Pinedo Alonso, ahora diputada federal por El PANAL, por la Secretaría de Salud, del que depende el Hospital General, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) no inició investigación alguna.

Benjamín Padilla Valera, director de Prevención y Readaptación Social del Gobierno del Estado, señaló a este reportero que supo de los hechos cuando la interna ya estaba en el hospital. Y respecto a por qué no se dio parte a la PGJ, recordó que en la penal hay policías estatales comisionados para apoyar la vigilancia y en todo caso ellos debieron avisar a sus superiores.

Por su parte, Francisco Javier Guerrero Cervantes, director de la penal hasta junio pasado, respondió que quien debió avisar a la PGJ de lo ocurrido fue el personal médico del Hospital General, si así se consideraba pertinente con base en las lesiones que presentaba la paciente.

Guerrero, localizado por celular este lunes 31 de agosto, apuntó que en realidad Martha no iba a pelear con Génesis Mascorro, sino otra interna de nombre Carla Jiménez, pero fue Ortiz quien se puso los guantes.

“Martha no estaba embarazada, aunque seguido nos decía eso. Era adicta a la droga y es falso que estuviera castigada y que se le levantaría el castigo si boxeaba”.

Según Guerrero Cervantes, la presencia del “Topo” Rosas en la prisión fue porque se le brindó un homenaje por su trayectoria, lo mismo que al “Negro” Silvestre, dado que con frecuencia acudían a impartir pláticas y dar exhibiciones a los reos.

El cuerpo de Martha Ortiz Guerrero está sepultado en el panteón de El Trapichillo.