Quid pro Quo Por Luis E. Vazquez
El sobreendeudamiento es una situación alarmantemente cotidiana entre la población mexicana. La facilidad con que se puede obtener un crédito, aunado a la poca educación financiera y la nula planeaciónmonetaria, hacen que muchas familias, sufran de este fenómeno en algún momento de sus vidas, llegando incluso a recaer en múltiples ocasiones en esta práctica tan desafortunada. La culpa no es enteramente del usuario del crédito, la facilidad de apalancarse coaligado a lo atractiva y envolvente mercadotecnia que emplean las instituciones financieras, tienen algo de responsabilidad en el fenómeno del sobreendeudamiento. Naturalmente son los jóvenes quienes resultan más afectados por este problema, pues la falta de experiencia en el manejo del crédito y la inmadurez propia de la edad agrava su vulnerabilidad ante la toma de malas decisiones de crédito.
Aunque el sobreendeudamiento pudiera pensarselimitado a los usuarios particulares, es de hecho una constante entre las naciones, presente en todos los niveles de gobierno y sin distinguir nacionalidad o idiosincrasia. Por citar un ejemplo, la crisis que aún azota a la eurozona se debió precisamente al sobreendeudamiento de estados como Grecia, España y Portugal, quienes sobreestimaron su capacidad de pago, y contrataron deuda sin mediar las consecuencias a largo plazo. En el ámbito nacional, el sobreendeudamiento ha sido una constante desde los tiempos de Luis Echeverría Álvarez, quien tuvo un manejo, por decir lo menos, irresponsable en el uso del crédito, y si bien Ernesto Zedillo puso orden en materia de endeudamiento a nivel federal, aplicando durante su sexenio una estricta disciplina fiscal, la voracidad del capitalismo permeo a los estados y más recientemente a los municipios, como se puede constatar en los medios informativos, de la mayoría de las entidades del país.
Nayarit, no fue la excepción y hoy los nayaritas tenemos las consecuencias del endeudamiento desmedido, ya que de los 20 municipios, 19 tienen deudas, que limitan seriamente su capacidad de operación y planeación, lo que repercute necesariamente tanto en la calidad de vida de los ciudadanos como en la imagen del estado en general. Así, la lamentable situación en que se encuentran las administraciones municipales debe ser revertida a la brevedad,es inaceptable que alcaldes comprometidos con su pueblo, como el alcalde de Tepic, Héctor González, tengan que limitar sus acciones y planes por la falta de liquidez que genera la herencia de sus predecesores, ojala que pronto el presidente Enrique Peña Nieto, envíe al congreso su iniciativa de Ley de Responsabilidad Hacendaria y Deuda Pública, y que consecuentemente esta logre abatir estas prácticas ruinosas, el manejo de los recursos monetarios es de orden público y de pleno interés de la sociedad, la contratación de deuda a corto plazo, misma que no requiere de la aprobación del congreso, debiera de ser eliminada de raíz.