José María Castañeda

SANTIAGO.- Ofertan campesinos productores de fríjol el fertilizante que les entrega el gobierno hasta en mil pesos todo el paquete, señalan vecinos de ejidos que se han visto beneficiados con este apoyo que apenas el pasado domingo entregó el gobernador Roberto Sandoval de manera simbólica en el rancho el toro pero que se hace efectivo en los almacenes de la desaparecida empresa Graciano Sánchez.

El paquete que entregó el gobernador por medio de la asociación rural de interés colectivo Esteban Baca Calderón, consiste en 10 sacos de 5 kilos cada uno de fertilizante, así como insecticidas y foliares, por lo que el costo total de este apoyo a los campesinos beneficiados podría alcanzar los 8 mil pesos, sin embargo dada la falta de circulante entre la gente del campo estos ofertan todo el paquete en mil pesos.
Personas que conocen a fondo esta problemática expresan luego de pedir que les mantengamos el anonimato que ellos no siembran fríjol, que trasplantan tabaco, sin embargo por la relación familiar con algunos comisariados ejidales, estos los enlistaron por lo que ahora al verse con el producto prefieren venderlo a hortaliceros, y frijoleros a sabiendas de que con la venta de los fertilizantes e insumos aseguran el chivo de una o dos semanas.
Y pues esto que están viviendo los santiaguenses fue lo mismo que sucedió poco antes de las elecciones federales, donde algunos partidos políticos por ganar simpatizantes para sus candidatos hicieron entrega sobre todo en la región de las Haciendas de material de construcción tales como cemento, block de jal, y lamina acanalada misma que vendían los lugareños en 40 pesos el saco de cemento, cuando este tiene un costo de hasta 109 pesos en las tiendas de materiales, y las láminas en 120 pesos, en fin el paternalismo del gobierno para con la gente del campo al hacer entrega de apoyos de toda índole son aprovechados a la perfección por los beneficiados, quienes sin ningún esfuerzo y ni rubor venden el producto en aras de hacerse de dinero fresco con que subsanar aún que sea a medias le mendingues extrema que se vive en el campo.