*El PRI, tiene ya tres cartas para las elecciones de 2014
*El presidente de la ganadera, Inocente Mejía
*El comerciante, Malaquías Aguiar
*Y el ex diputado, Javier Cossío Mayorquín
Por: Juan Fregoso.- Al parecer, actualmente la política ya no tiene tiempos ni situaciones o circunstancias como se estilaba antes, en que los actores políticos debían esperarse a la línea o al dedazo de las cúpulas partidistas. Por mucho tiempo, fue famosa y se aplicó la regla del que se mueva con anticipación no sale en la foto, queriendo significar con ello que aquel que anhelara un cargo de elección popular no debería precipitarse sino esperar la luz verde para poder arrancar su carrera de proselitismo político, pero esa regla de oro acabó siendo anacrónica y porque las condiciones políticas de México son muy distintas a las de antes.
Desde esta perspectiva, ahora cualquier hombre o mujer que tenga aspiraciones de acceder a un cargo lo puede hacer con toda libertad, así sea demasiado pronto para lanzarse al ruedo. Lo que se trata es de ganar terreno ante la competencia interna como externa, esa parece ser la directriz de quienes buscan el bastón de mando prematuramente pero que sienten tener la capacidad para desenvolverse en los sinuosos caminos de la política.
Es así como en Acaponeta, aun cuando no se cumple un año constitucional de gobierno, que preside Efraín Arellano Núñez, ya suenan fuertemente varios nombres que podrían sucederlo en 2014.En este sentido, podemos mencionar al presidente de la Asociación Ganadera Inocente Mejía, quien en el pasado trienio perredista fungió como regidor por el Partido Revolucionario Institucional. En su calidad de regidor Inocente Mejía desempeñó su encargo con eficiencia, ayudando a la gente del campo como de la ciudad, por lo que su trabajo si no alcanzó el cien por ciento, cuando menos, la ciudadanía le otorga una calificación de un 80 por ciento.
Pero según se dice que la fuerza del presidente de la ganadera descansa en sus buenas relaciones con el actual gobernador del estado, Roberto Sandoval Castañeda, con quien supuestamente mantiene fuertes vínculos de amistad desde antes de que el mandatario llevara las riendas del gobierno estatal. Por lo tanto, si esto es verdad, Inocente Mejía tiene ciertas posibilidades de llegar a la presidencia municipal, ya que la política se finca en las relaciones humanas, en los lazos de amistad o de afecto con los que están arriba, es un factor determinante para que un hombre o mujer pueda dar el salto que lo coloque en el espacio adonde quiere llegar. Por esta razón, el nombre del ex regidor se viene manejando como un fuerte aspirante a la todavía lejana alcaldía acaponetense, aunque en el sector urbano es poco conocido, pero a como están las cosas no necesita más que un voto para convertirse en el próximo presidente: El voto del gobernador del estado, y si su relación es tan sólida con el primer mandatario, como se ha venido especulando, Chente Mejía podría dar la sorpresa a propios y extraños.
Malaquías Aguiar Flores, es otro nombre que suena fuerte como posible sucesor de El Gallo Arellano. El Malaco, como es mejor conocido, es un próspero comerciante, que dicho sea de paso, el PRI cada vez que ha tenido elecciones lo ha querido postular como su candidato, dado que El Malaco es un hombre sencillo, carismático, que tiene roce con todo tipo de personas, lo mismo de la ciudad que de las comunidades en razón de sus actividades comerciales. Malaquías Aguiar fue pieza clave en los comicios de 2011 que llevaron a Efraín Arellano a ocupar la presidencia por segunda ocasión, la participación de El Malaco en la campaña política pasada fue notoria, sobre todo porque nunca había dado la cara abiertamente en unas elecciones, pero por alguna razón, esta vez, don Malaquías se abrió de capa brindándole todo su apoyo al actual presidente municipal. Se dice, pues, que Malaquías Aguiar podría ser la carta fuerte del grupo efraínista, que ven en él al hombre ideal para regir los destinos del municipio de Acaponeta, ya que por su oficio, se piensa que sería un buen gobernante. Su formación empresarial le permite tener una avanzada visión del futuro, una visión que le permitiría ver la dimensión de los graves problemas que aquejan a la comuna; para el priísmo acaponetense El Malaco tiene todo el perfil para ocupar la silla presidencial, sin embargo, existe un dato muy significativo digno de resaltar: Malaquías Aguiar, siempre que el tricolor le ha ofrecido la alcaldía la ha rechazado, bajo el argumento de que sus negocios no se lo permiten, en otras palabras, ha dicho que no tiene necesidad de ocupar un puesto público, pero como es de sabios cambiar de opinión, no se puede descartar que ahora sí le entre a la política.
Javier Cossío Mayorquín, es otro que suspira por la presidencia municipal. El Chacalillas ha sido diputado local, dirigente del Sindicato de la Liga de comunidades Agrarias, entre otros cargos. Actualmente, se desempeña como director del Organismo Operador del Agua Potable y Alcantarillado, puesto que a la fecha ha vendido desempeñando contra viento y marea, en virtud de los muchos problemas que enfrenta este organismo y que gracias a su experiencia ha sabido sortear.
Javier Cossío, es el único que ha dicho públicamente que tiene aspiraciones, pero ha demostrado una gran madurez política al afirmar que aún no son los tiempos, que es un hombre institucional, respetuoso de las leyes electorales. En una entrevista concedida al columnista, el controvertido político dijo que todos los que están dentro del gobierno suspiran y aspiran a la presidencia, pero aclaró que en su caso esperará los tiempos y si las condiciones le favorecen podría lanzarse tras la alcaldía, pero si las condiciones no me son favorables no voy a hacer el ridículo, porque conozco la política y sé cuando puedes llegar o no, así que, en lo personal esperaré los tiempos, no tengo prisa, si las cosas se dan que bueno y si no, seguiré trabajando a favor del pueblo de Acaponeta. Pero como quiera que sea, los ciudadanos ya tienen por lo pronto de donde ir escogiendo, al fin y al cabo, todavía falta un buen trecho para reflexionar y elegir al hombre que les parezca el más capaz para contender en las elecciones venideras. Por el momento, ahí están tres cartas, lo demás le corresponde al pueblo.