Por Óscar Verdín Camacho


En la segunda quincena de julio, a unos 300 empleados de la Secretaría de Salud les fue retirada una compensación económica que recibieron durante años, sin embargo la medida no ha sido aplicada por parejo, ya que mandos medios y superiores continúan recibiendo ese apoyo.

Las compensaciones suspendidas, que podían oscilar entre los 300 pesos hasta cinco mil, ha golpeado principalmente a trabajadores con sueldos bajos, según el apunte de varios de ellos.


Somos profesionistas. Aquí hay arquitectos, abogados, médicos, contadores, con sueldos similares al personal de intendencia, pero que por la función que hacemos, muchos de nosotros en áreas de responsabilidad, teníamos esa compensación, algunos con más de 10 años, explicó uno de los afectados.

Contrario a la versión de que el estímulo económico fue retirado a empleados vinculados con el ex gobernador Ney González, los quejosos lo negaron; simplemente fue una medida que califican arbitraria, sin aviso previo.

Una de las fuentes apuntó que hay lineamientos de la Suprema Corte en el sentido de que una compensación constante, recibida ininterrumpidamente durante años –como es su caso- en realidad forma parte del sueldo, por lo que podrían recurrir a demandas, sin embargo temen a represalias.


Nosotros recibíamos la compensación por el trabajo que desempeñamos, no porque hiciéramos un extra fuera del horario. Era parte del sueldo. No sabemos qué le estén diciendo al gobernador, pero estas compensaciones retiradas están afectando a los trabajadores de más abajo, no a los mandos medios, se indicó.


Los quejosos han tenido encuentros con funcionarios del área administrativa y han tratado de ver al secretario de Salud Oscar Villaseñor Anguiano. Nos han dicho que sí nos van a pagar, pero nada, mejor que nos digan la verdad. Hace poco vino el gobernador y no nos animamos a reclamar por miedo a que nos corran. No tenemos la culpa de cómo el gobierno pasado manejó aquí las cosas, tenemos un sueldo muy bajo y una responsabilidad grande.


LOS SUPLENTES, MÁS DIFÍCIL

Pero una situación más difícil enfrentan cientos de empleados que realizan suplencias, puesto que su trabajo es pagado con varias quincenas de retraso; por ejemplo, el viernes siete apenas les fue cubierta la segunda quincena de julio. Ganamos entre mil y mil 200 pesos por quincena, según el turno; aquí habemos camilleros, jardineros, intendentes, de todo, indicó un trabajador de servicios generales.


La esperanza de los suplentes es conseguir trabajo por contrato. Sin embargo, estos últimos aspiran a ser de los llamados homologados y, finalmente, de base.

Pero aquí nada más subes con la política, si tienes ‘padrino’. Hay quienes hemos trabajado como suplentes varios años y no vemos la de uno, pero otros suben pronto.

Se calcula que en los últimos años de su gestión, Ney González homologó a más de mil empleados de la Secretaría de Salud, lo que impactó gravemente en sus finanzas.


Tres empleados a quienes les fue retirada la compensación creen que ese recurso está siendo utilizado en trabajadores nuevos que llegaron por contrato, apadrinados por este gobierno.