Por: José Miguel Cuevas Delgadillo

Hace algunas semanas atrás se documentó en algunos medios a nivel nacional la destrucción de dos planteles educativos ubicados en una comunidad del estado de Michoacán, a manos de un grupo de personas pertenecientes a la comunidad La Nueva Jerusalén, cuya ideología religiosa, la podemos sintetizar en la siguiente clasificación: catolicismo extremo-aparicionista sincrético. El pasado lunes 20 de agosto en dicha comunidad no se inició el presente ciclo escolar ¿la razón? Asuntos que tienen que ver con creencias religiosas que rayan en el fanatismo sectario. Para tener elementos de análisis históricos precisos y contextos sociales claros, a continuación citó la excelente investigación del reconocido periodista Ricardo Alemán, que describe la constitución interna de la agrupación y su dinámica social en el estado de Michoacán. La investigación fue realizada en 1999 aproximadamente, sin embargo el tema es de actualidad y requiere de un referente histórico para su mejor comprensión.

Fundada en 1973 tras escindirse de la iglesia Católica dicha organización es dirigida desde entonces por el ex-sacerdote Nabor Cárdenas. Sus fieles le llaman Papá Nabor. La Nueva Jerusalén tiene 9,000 miembros que viven en una comunidad cerrada que es prácticamente un estado dentro del Estado pues cuenta con sus propias leyes al margen de la Constitución y grupos para-militares con armas de alto poder. Dichos cuerpos llamados de seguridad, están directamente bajo las órdenes de Papá Nabor y hacen funciones policiacas al interior de la comunidad. También le sirven de grupo de choque para expulsar disidentes y como mecanismo de control religioso. Misas diarias obligatorias, trabajos comunitarios forzados y la prohibición de usar automóviles y bicicletas en el pueblo, son algunas de las leyes por las que se rige ‘La Nueva Jerusalén’. El no acatar estos preceptos resultó en la violenta expulsión, el 7 de junio de 1999, de 100 familias que perdieron sus viviendas. Ni el Gobierno Federal ni el Gobierno Estatal priísta han hecho nada al respecto hasta la fecha.

El líder de la Nueva Jerusalén afirma que éstas y otras leyes les son dictadas por apariciones de la Virgen del Rosario y que tienen carácter sagrado. Ex-miembros de la Nueva Jerusalén afirman que entre éstas están el asistir diariamente a rezar el Rosario y votar por el PRI. De acuerdo a un extenso reportaje del semanario Proceso, la vidente oficial de la Nueva Jerusalén, una mujer que dice tener apariciones de la Virgen, predijo el triunfo del PRI en las elecciones del estado de 1995. Su predicción se cumplió cuando ganó Víctor Manuel Tinoco Rubí. La educación laica, la libertad de creencias, el derecho al libre tránsito y la protección de las leyes a la propiedad privada no son principios que rijan en el poblado de La Nueva Jerusalén. Allí tampoco se aplica la Ley de Armas de Fuego y Explosivos. La Constitución ha sido reemplazada por la dictadura de un líder mesiánico con la complicidad del gobierno.

No podemos cerrar nuestros ojos. El fanatismo religioso existe, está presente en grupos grandes, tradicionales, de reciente creación, con apariencia de integridad y en grupos antiguos. Debemos estar muy atentos a las nuevas modalidades de lo religioso, en estos tiempos se vuelve indispensable cuestionar a qué grupo religioso pertenezco, cuál es su teología, que interpretación dan de la Biblia, cuál es su código de ética, el manejo de las recursos que administran de las entradas de diezmos y ofrendas, son abiertos al debate y a la crítica. Repensemos las creencias de nuestro grupo religioso y sus implicaciones. Hasta la próxima. redescubriendo@hotmail.com