*Se cansaron de los ratas Ramón Cambero y el Lobo Valenzuela
*El PAN en Nayarit seguirá manejado por el grupo Álica: aseguran panistas
*De seguir así pudiera hasta perder el registro en próximas elecciones
Por Jorge González González.
El sueño de Nabucodonosor es un sueño narrado en la Biblia, en Libro de Daniel. Nabucodonosor soñó una colosal estatua, hecha de diferentes metales, pero con pies de arcilla. Nabucodonosor llama a sus Magos y Adivinos para que le revelen el sueño. Ellos no pueden ‘adivinar’ el sueño del rey; alguien le sugiere que llame al hebreo Daniel, quien le dice: Tú, oh rey, veías, una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el bronce, la plata y el oro, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno.
Esto es, en resumen, el sueño de Nabucodonosor. Ahora, permítanme, amables lectores, hacer una correspondencia, según mi muy personal visión, entre el sueño relatado y lo sucedido al PAN en los últimos años y, sobre todo, en la reciente elección federal. En particular, lo que le ha acontecido a Acción Nacional en Nayarit.
Para mí, la estatua representa lo que los fundadores del partido blanquiazul soñaron para México: La patria ordenada y generosa que todos los ciudadanos merecemos. La estatua de Nabucodonosor y la que yo vi para el PAN, son similares, pero, los pies en mi visión, no fueron de barro desde el principio, sino de acero; de un acero templado por el orden, el sacrificio, la unidad y, sobre todo, por los pilares del respeto a la dignidad de la persona, la búsqueda del bien común por encima de intereses particulares, la solidaridad entre los miembros de la comunidad política y la subsidiariedad entre autoridades y ciudadanos. Y en estos pies, en estas raíces de acero templado, se sustenta ría todo lo demás. Pero, la ambición desmedida de poder y de dinero de los dirigentes, la envidia y toda clase de intereses rastreros, le dieron al traste a la idea de los fundadores. Trastocaron el orden con el que se venía construyendo el PAN. Vendieron los dirigentes nayaritas del partido el acero templado de los pies, de las raíces, y los cambiaron por el barro de sus sucios intereses.
Y, así, tenemos un PAN adquirido en 1998-1999, por un grupo económico más o menos fuerte, pero que, a la larga, terminará también derrumbándose; quizá no nos toque verlo a muchos de nosotros, pero así será.
Empezó el PAN de Echevarría-García, por cambiar la noble lucha de muchos ciudadanos por el oropel logrado y basado en la venta de candidaturas. Y es partir de ese hecho que el partido inició el cambio en los pies de la estatua; a partir de entonces vendió su fortaleza moral, sus raíces, y las cambió imponiendo como candidatos a personas sin la formación en las raíces, en los principios de doctrina, en el humanismo político que pregonó Don Efraín González Morfín, y que alimentó a los panistas durante más de 65 años.
Se inició el desmoronamiento de la colosal estatua del PAN, cuando aprobaron en el C.E.N. de Acción Nacional la alianza o coalición entre dos partidos antagónicos en todo: en sus concepciones de la persona, de la sociedad, del Estado y del poder. De ahí en adelante, en Nayarit, los dirigentes del partido de Gómez Morín han vendido las candidaturas, es más, han vendido hasta la pertenencia al partido. Ya no les piden que estudien, aunque sea un poquito, la historia y los principios de doctrina por los que lucharon muchos hombres y mujeres durante seis décadas.
Se admiten, porque las compran, las candidaturas de personas que han despreciado al partido, que lo han vilipendiado. Allí está un personaje, hija del dinero y sus nefastos y desdichados intereses, que dice que nunca perteneció al PRI, pero que le coqueteó al PAN y compró su ingreso al mismo, pero cuando éste no le cumplió su antojo de ser candidata a gobernadora en 2005 para suceder a su marido querido, hace berrinche y busca sombra en Convergencia; al no conseguir nada allí, se refugia en el partido amarillo y obtiene la Diputación Federal por el PRD; cuando el PRD le niega nuevamente la candidatura a gobernadora en 2011, hace nuevamente berrinche y COMPRA la candidatura del PAN, pero no logra satisfacer sus ambiciones. Animada por el gran capital del grupo económico al que pertenece, el cual estuvo dispuesto a hacer regalos y comprar votos en las convenciones, logra la candidatura a senadora. Pero junto con la candidata, compañera de fórmula, hacen campaña para ellas y no para su partido, y menos para la candidatura a la presidencia. ¿Qué arreglos hubo? Seguramente el vota por mí, por nosotras para senadoras, pero no votes por Josefina.
Y ¿Qué decir de las candidaturas a Diputados? En el primer distrito tenemos a otro hijo del gran capital, hijo del dinero de la familia Echevarría-García, el Talibán Hernández Ibarría. Juega en el tablero político con el partido que sus patrones le ordenen y los que ofrezcan en venta las candidaturas. Fue diputado local por el PRD y, ahora, se ostentó como partícipe de la doctrina del PAN. Puras incongruencias y más siembra de barro cocido a los pies de la estatua del PAN.
Por el segundo distrito, no cantan mal las rancheras; Ángel Castro Mata, quien fuera su candidato, fue diputado local por el PT. En la búsqueda de satisfacer sus necesidades económicas salió de ese instituto político para, en la pasada elección, comprar la candidatura del PAN. Y, en el tercer distrito, estuvo la única panista.
Y en cuanto a las candidaturas a diputados por el principio de representación proporcional (plurinominales), tenemos otro caso muy extraño, en la lista de la primera circunscripción, en la que se encuentra Nayarit, en el lugar número nueve, va la candidatura de María Celia Urciel Castañeda, una perfecta desconocida por la mayoría de los panistas. No sé qué haría ella para quedar en ese lugar, o bien, de quién será protegida esta dama. Que alguien me explique, o más bien, les explique a los panistas. Pero el caso es que allí está y, casi seguro que se va al Congreso de la Unión.
Ahora, sabemos que la diputada Ivideliza quiere ser la próxima dirigente del PAN en el estado. Me han dicho que se trata de un cambio de estafeta, esto es, la familia Echevarría-García y asociados, ya se cansaron de los servicios del rata diputado Ramón Cambero, Rafael Lobo Valenzuela y demás entes de su calaña, y quieren los ricos cambiar la gerencia del partido Álica de Nayarit (PAN). También dicen quienes están al tanto de lo que sucede al interior de Acción Nacional en Nayarit, que ya fue comprada Ivideliza. Total, que si así están las cosas, el futuro del PAN, aquí, está color de hormiga. La reconstrucción del partido, ya mencionada por Felipe Calderón, está, en Nayarit, cada vez más lejos. El panorama es negro. Ojalá mis informantes se equivoquen y, si es Ivideliza la que manejará al PAN en el futuro próximo, ojalá ella no esté al servicio de los ricos, los actuales dueños y administradores de los ricos que se apoderaron del partido desde 1999.
¿Seguirá el PAN acumulando fracasos? ¿Retornará a sus raíces y salvará su existencia? Ya veremos, dijo un ciego ya veremos.