Por: MARIO LUNA
Como viles pandilleros o bandoleros fue el comportamiento que mostraron y realizaron los alcaldes panistas, quienes en bola, echando montón quisieron presionar al gobernador Roberto Sandoval Castañeda para que les diera todo lo que ellos exigían y más ahora que son tiempos electorales.
Y es que en lo que va de sus trienios se la han pasado simplemente achacando errores y de todo lo que no han podido hacer a sus antecesores, pero no han mostrado en ningún momento la capacidad para demostrar que tienen la voluntad e inteligencia para resolver los problemas de sus gobernados y ahora que el pueblo les exige respuestas, lo más cómodo para estos alcaldes chillones, es querer que el gobierno les resuelva sus incapacidades e idioteces que han cometido en el desarrollo de su mandato.
De todo estos presidentes municipales del PAN, el que no ha salido padrote pirujón, es borrachín integrante del escuadrón de la muerte, otros ratones que aprovechando su poder y autoridad se están enriqueciendo al meter sus propias empresas fantasmas para auto comprarse, otros salieron acosadores sexuales y por ello mismo les importa seguir y corretear a sus trabajadores, pero ninguno de ellos se a puesto a trabajar ni mínimamente por el beneficio de la gente y el desarrollo de sus pueblos.
Hablan de malversaciones de recursos de sus antecesores cuando ellos en sus primeros meses están haciendo lo mismo.
En esta reunión del chantaje organizada por los bandoleros alcaldes panistas solapados y protegidos por los mismos diputados de su partido, se reunieron con el mandatario estatal en Palacio de Gobierno, particularmente en la sala de reuniones del Ejecutivo, en donde el gobernador, los atendió y escucho todas sus bravatas, sus lloriqueos a moco tendido, pero nunca escuchó propuestas de coadyuvanza para el desarrollo del estado.
Será el día de hoy a punto de las diez de la mañana en conocido restaurante del céntrico hotel de la ciudad en donde se reúnan los panistas encabezados por su dirigencia estatal para dar los pormenores a su antojo e interés de dicha reunión, en donde sin duda echarán cacachacas en contra del gobierno estatal.