Por: Edmundo Virgen
Los enfrentamientos armados registrados la semana pasada entre grupos de criminales contra elementos de la Policía Nayarit, tanto en Bahía de Banderas, como por la carretera número 15 cerca de la Labor, que dejaron como saldo rojo al menos tres sicarios abatidos, no significa que volverá la ola de violencia a la entidad como ya algunas personas que gustan de la nota amarillista por ahí lo platican. Es claro que no volverán los hechos violentos a Nayarit porque definitivamente el actual encargado del despacho de la Procuraduría de Justicia en el Estado, el licenciado Edgar Veytia, trae los pantalones bien puestos, para nada se parece a su antecesor en la pasada administración que no tenía gracia ni para hablar, mucho menos para mantener el mando en la procuraduría que en la pasada administración anduvo de cabeza ya que ninguno de los recomendados de Ney dio el ancho y hasta tenían el cinismo de declarar ante la prensa en el caso de los homicidios violentos donde la víctima tenía al menos tres disparos que se trataba de suicidio, vaya con esta gente, lo bueno que ya se fueron. En la pasada administración estatal los operativos de las corporaciones policiacas jamás funcionaron y los elementos policiacos estatales hasta tenían temor a enfrentarse a los criminales porque iban sin una idea clara de cómo enfrentar a los sicarios, pero ahora afortunadamente sucede todo lo contrario ya que el licenciado Edgar Veytia desde el inicio del presente sexenio puso en práctica eficientes operativos de combate a la delincuencia y los resultados favorables se vieron en los primeros cien días de su gestión, toda vez que en los enfrentamientos armados la Policía Nayarit asestaba contundentes golpes a los criminales, todo ello aunado a la adquisición de más armamento, patrullas y el helicóptero Apache que desde el aire contrarrestaba los ataques de los grupos delictivos cuya incidencia fue mermando hasta lograr restablecer la calma no solo en la ciudad capital, sino en todo el estado donde los propios alcaldes reconocen la eficacia de los dispositivos de seguridad desplegados por los elementos policíacos. Recordamos que el pasado mes de septiembre la ciudad de Tepic estaba calificada según estadísticas nacionales como la cuarta capital más peligrosa del país, después de Ciudad Juárez, Monterrey Nuevo León y Mazatlán Sinaloa, lo cual resultaba ilógico si se considera que el número de habitantes de las ciudades mencionados es muy superior a la capital nayarita, solo que esa era la realidad que privaba en esos días, pero ahora los números son más halagadores y colocan a Tepic entre las diez ciudades más seguras de México, ya que el combate a las bandas de criminales ha arrojado excelentes resultados que le ha valido el reconocimiento a la administración estatal de parte de la federación. Recientemente el propio encargado del despecho de la Procuraduría, Edgar Veytia, declaró que 40 agentes policiacos han sido cesados por no haber aprobado el examen de control de confianza, lo que significa que la depuración en las corporaciones avanza y ahora se cuenta con personal más confiable que cumple con el perfil que se requiere para formar parte de la Policía Nayarit, así lo ha expresado el funcionario estatal. También recuerdo unas declaraciones del presidente de la república Felipe Calderón en las que decía que las corporaciones estatales estaban plagadas de agentes que trabajan para la delincuencia, razón por la que el gobernador desde un principio ordenó se aplicara el examen de control de confianza. Lo dicho, la seguridad en Nayarit está en buenas manos, los resultados están a la vista y Edgar Veytia ha señalado que no se bajará la guardia y por el contrario se reforzarán los operativos de seguridad para tranquilidad de todas las familias nayaritas, todo ello en coordinación con elementos del Ejército Mexicano y los marines de la Armada de México.