En breve, la Cámara de Diputados decidirá la ratificación, o no, de Javier Germán Rodríguez Jiménez y José Ramón González Pineda.

ÓSCAR VERDÍN CAMACHO


Dos magistrados de peso completo del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) están por cumplir 10 años en el cargo y, por lo tanto, en semanas próximas el Congreso del Estado iniciará el proceso para decidir su ratificación o bien la negativa a ello.

Se trata de Javier Germán Rodríguez Jiménez y José Ramón González Pineda, quienes en septiembre de 1999 se convirtieron en los primeros magistrados en ser elegidos para un periodo de 10 años.

En ese lapso, por cierto, en distintos momentos ambos ocuparon la presidencia del Tribunal Superior de Justicia, González Pineda entre 2001 y 2003, y Rodríguez Jiménez de 2003 a 2007.

Actualmente, Javier Germán Rodríguez es magistrado presidente de la Sala Civil, y en la misma también están asignados José Ramón González Pineda y Lauro Jiménez Borrayo.

La Sala Penal, por su parte, la integran los magistrados Laura Elena Fletes Fletes, como presidenta, lo mismo que Óscar Saúl Cortés Jáuregui y J. Guadalupe Campos Hernández.

Según datos recogidos, en agosto próximo el Congreso del Estado iniciará el respectivo proceso de evaluación para decidir los casos de González Pineda y Rodríguez Jiménez, el cual incluirá una entrevista con ambos para conocer si se consideran con merecimientos para continuar como magistrados.

También podría tomarse en cuenta la postura de organizaciones de abogados, la mayoría de las cuales casi siempre externan su oposición a la ratificación de magistrados, pugnando por la llegada de otros profesionistas.


PLEITOS POR RATIFICACIÓN


Si bien cuando a un magistrado se le toma la protesta para hacer cumplir el cargo, se establece el periodo del mismo, lo cierto es que cada vez se ven más casos de quienes buscan la ratificación, lo que de lograrlo se convertiría en prácticamente la inamovilidad.

Pioneros en pelear la ratificación fueron los magistrados del Tribunal Superior de Justicia Elizabeth González Momita y Héctor Manuel Altamirano Dueñas.

Hace seis años, cuando la Cámara de Diputados resolvió su no ratificación, González y Altamirano interpusieron juicios de amparo, sin embargo les fue negada la protección de la justicia federal. Federico Fletes Arjona, quien también concluyó su encargo en septiembre del 2003, se desistió del juicio de garantías.

Los tres habían sido designados magistrados en 1999, propuestos en ternas por el entonces gobernador Antonio Echevarría.

El caso de González Momita y Altamirano Dueñas sentó un precedente que muchos criticaron, en especial desde las asociaciones de abogados.

Dos años más tarde, en el 2005, el magistrado Jesús Ramírez, al concluir su encargo de seis años, fue más prudente y no hizo el más mínimo intento por buscar la ratificación, a sabiendas, además, de que le sería negada.

Para entonces, por cierto, el actual magistrado presidente del TSJ Jorge Armando Gómez Arias, quien en 1999 inició siendo magistrado supernumerario, había ocupado la vacante numeraria dejada por Adán Meza Barajas, cuya magistratura –de Meza- vencía en septiembre del 2005, igual que la de Jesús Ramírez.

No pocos creen que el Congreso del Estado cometió una violación al permitir a Gómez Arias continuar como magistrado, cuando debió separársele en el 2005, puesto que ese era el plazo que se le vencía originalmente a Meza Barajas.


EL CASO ELECTORAL

Pero la fiebre por la ratificación iniciada al interior del Poder Judicial del Estado pronto se fue extendiendo. Por ejemplo, los ex magistrados del Tribunal Estatal Electoral José Enrique Reyes y Juan Fernando Cayeros Ávila tienen más de dos años y medio peleando en los tribunales federales su reinstalación, argumentando que el Congreso del Estado violó sus garantías durante el proceso de ratificación, a finales del 2007.

Hace más de un año, por separado, se les concedieron amparos para que la Cámara de Diputados fundara y motivara la resolución de no ratificación, situación que en apariencia se hizo, sin embargo acaba de conocerse otra resolución de amparo en la que, respecto a Cayeros Ávila, un juez de Distrito nuevamente resolvió a su favor, indicando que el Congreso del Estado no evaluó unas pruebas aportadas por el quejoso.

En cuanto a José Enrique Reyes, hace unos meses había presionado para que su expediente fuera remitido a la Suprema Corte de Justicia de la Nación.


Y LOS QUE SUENAN


Con ese escenario, no es de dudar que en los próximos meses puedan presentarse litigios de los  magistrados Rodríguez Jiménez y González Pineda para mantenerse en el cargo. A ambos se les considera dos de los magistrados con mayor peso dentro del Poder Judicial. A Javier Germán se le asocia con el magistrado presidente Jorge Armando Gómez Arias, mientras que a José Ramón se le ubica en el lado opuesto.

Se supone que en septiembre próximo, dependiendo de la decisión que adopte el Congreso del Estado, el gobernador Ney González Sánchez presentará a la legislatura las ternas para la elección de los nuevos magistrados.

A nadie escapa que quienes arriben a los máximos cargos del TSJ deberán contar con el beneplácito de González Sánchez, quien, por cierto, durante los casi cuatro años que lleva en el poder le tocó impulsar la llegada del magistrado Óscar Saúl Cortés Jáuregui, en el 2005.

En esa ocasión, además de Cortés Jáuregui, la terna la completaban el ahora diputado Juan Antonio Echeagaray Becerra y la jueza Norma Urania Cárdenas Hernández.

Echeagaray narró a este reportero que cuando Ney le avisó que lo incluiría en la terna, le dijo que no metería las manos por nadie, pero le dejó sentir que él sería magistrado siempre y cuando Miguel Ángel Navarro Quintero, el candidato perdedor de la gubernatura, aceptara dialogar con él.

Echeagaray pasó el recado a Navarro pero éste no cedió. Así, la designación fue para Óscar Saúl Cortés.

Ahora, el nombre de Norma Urania Cárdenas vuelve a mencionarse como una fuerte aspirante a una magistratura, puesto que con el arribo de una mujer  se daría mayor igualdad al pleno del Tribunal Superior.

Norma Urania Cárdenas es esposa de Raúl Gutiérrez Agüero, magistrado del Tribunal Estatal Electoral y también candidato natural para arribar al TSJ, por la amistad que guarda con el gobernador.

También son mencionados varios notarios públicos: el magistrado electoral Ismael Hermosillo Hernández, lo mismo que Arturo Díaz González, compadre de Ney, y Arturo Luna López.

Sin embargo, el que para muchos tendría prácticamente un lugar asegurado como magistrado es Pedro Antonio Enríquez Soto, actual subsecretario Jurídico del Gobierno del Estado.

Enríquez Soto representaría a un magistrado de la más entera confianza del gobernador, sobre todo porque el procurador General de Justicia, Héctor Manuel Béjar Fonseca, está imposibilitado legalmente para ocupar una magistratura en el corto plazo.

Román González Momita, presidente del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, también es incluido entre los aspirantes, lo mismo que muchos jueces en funciones.

Así las cosas, está por abrirse el escenario en torno a las magistraturas del Tribunal Superior. Dependerá de la decisión que adopte el Congreso del Estado respecto a la ratificación de Javier Germán Rodríguez Jiménez y José Ramón González Pineda, y también del camino que sigan ambos si la postura legislativa les es adversa.