Por Óscar Verdín Camacho

Las presuntas anomalías en la designación de Guillermo Loza Ramírez como notario público número 10, en Bahía de Banderas, por parte del ex gobernador Ney González Sánchez, sí serán analizadas por el Tribunal de Justicia Administrativa (TJA), en acatamiento a una resolución de amparo de un Tribunal Colegiado.
Debido al juicio de garantías, ya fue admitida la demanda 522/2011, inicialmente desechada por el TJA, interpuesta por el también notario Jorge Rogelio Careaga Pérez, según ha confirmado el abogado Benjamín Sandoval Cedano.

Ahora, el tribunal administrativo obligadamente deberá resolver si Careaga tiene razón al señalar que se cometieron vicios de origen que impiden el nombramiento de Loza Ramírez.

Por ejemplo, Jorge Rogelio Careaga ha explicado que cuando Guillermo Loza fue nombrado notario suplente –propuesto por el notario 24, Sigfrido de la Torre Miramontes- no se le expidió patente como tal ni le fue tomada la protesta, por lo que no tendría validez la designación. Únicamente se realizó la publicación en el Periódico Oficial. Sin embargo, el requisito le sirvió para después acceder a la titularidad de la notaría 10, vacante tras la muerte de Germán Goldman Serafín.

Como ha sucedido en la parte última de las administraciones estatales, entre agosto y septiembre pasados, a unos días de que Ney González Sánchez dejara el cargo, se cuajó la entrega de siete notarías públicas, todas ellas en similares condiciones a la de Loza. Es decir, diversos notarios titulares propusieron como suplentes a quienes poco después, en situaciones evidentemente ya acordadas con el entonces gobernador, serían reconocidos como notarios.

El caso de Loza Ramírez sorprendió aún más puesto que no es un abogado nayarita, sino con origen en Jalisco. Los otros seis son: Óscar Humberto Herrera López, Mónica Isabel Hermosillo, Antonio Sáizar Guerrero, Nélida Ivonne Díaz Tejeda, Rigoberto Ochoa Torres y Alonso González López.