Por: Juan Fregoso
Acaponeta, Nayarit.-Desde hace tiempo existe un clamor de los acaponetense porque sean reubicados estos peligrosos tanques de combustibles, propiedad del empresario Héctor Servando Sierra Martínez, pero ante sus reclamos sólo han recibido una sordera oficial, puesto que ningún gobernante les ha hecho caso.
Estos almacenes contienen toneladas de gasolina y diesel, y por encontrarse en pleno centro de la ciudad, representan una amenaza para la seguridad de las personas que viven en este perímetro. Los vecinos, con justa razón, desde hace varios años han venido solicitando a las autoridades federales, estatales y municipales, la reubicación de dichos depósitos, ya que temen que de un momento a otro pueda suscitarse un explosión de lamentables consecuencias, ya que no solamente perjudicaría el área donde están asentados, sino, incluso, gran parte del pueblo, debido a la gran cantidad de combustible que acumulan.
La señora, Guadalupe Ruiz, que vive justamente frente a los tanques, informó que ya tienen tiempo exigiendo la exclusión de los contenedores, sin embargo, nadie atiende esta demanda ciudadana. Subrayó, que cada vez que hay elecciones aprovechan la oportunidad para solicitarles a los candidatos que hagan algo, porque no es un temor infundado, tenemos experiencias que no se olvidan, como la catástrofe ocurrida hace años en San Juanico, así como otro incidente que pasó en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, donde por la indiferencia de las autoridades murieron muchas personas inocentes.
En el caso de Guadalajara, sabemos—dijo—que la gente denunció a tiempo un fuerte olor a gasolina, pero al igual que aquí nadie les hizo caso y ya sabemos lo ocurrió. Por eso, es que nosotros tenemos miedo de que suceda lo mismo aquí en Acaponeta. Añadió que cada vez que se celebran elecciones, sea para presidente municipal, diputados, senadores y gobernador, todos les hemos pedido que intercedan ante las autoridades competentes; les hemos hecho ver que estos depósitos ya no deben de estar en este lugar; todos ellos no han prometido que llegando al poder se avocarán a la solución de este problema, pero cuando llegan al poder se olvidan de todo, porque para ellos los más importante es acceder al puesto que pelean, la vida de los acaponetense les vale un comino.
El dueño de los depósitos de carburantes asegura que su negocio reúne todas las medidas de seguridad, pero así fuera cierto, la verdad es que por las noches podemos percibir un fuerte olor a gasolina, por esta razón tememos que de un momento a otro ocurra un estallido, cuyas consecuencias serían desastrosas, porque un accidente de tal magnitud acabaría prácticamente con todo el pueblo, por la gran cantidad de gasolina y diesel que están almacenados en esos tambos enormes, asegura doña Lupe.
Otros entrevistados que pidieron el anonimato, expresaron que estos tanques jamás van a ser reubicados, porque el señor, Héctor Sierra Martínez, siempre ha comprado a las autoridades, tiene mucho dinero, tiene mucho poder político, se codea con ‘los grandes’, por eso estamos seguros que no le pueden hacer nada. Además, dijeron, este señor tiene mucha influencia en la designación de los presidentes municipales, es un cacique al que no le interesa la vida de los acaponetenses, a él lo que realmente le importa son sus negocios, por eso siempre que se elige a un presidente (municipal), negocia con ellos para que sus bombas de tiempo no sean sacadas de la mancha urbana.
Ojalá que el nuevo gobierno estatal tome el toro por los cuernos, es decir, que tenga el valor de enfrentarse con este señor que está poniendo en riesgo la vida de muchos ciudadanos, ya es hora de que esos depósitos se los lleven a otra parte, donde no constituyan una amenaza para todos, antes de que suceda un percance, como tantos que se han dado en otras partes de Mexico y que han cobrado cientos de vidas humanas por la apatía de los gobiernos, que tienen la obligación de velar por la seguridad y la integridad de sus gobernados. Aun estamos a tiempo de que suceda un desastre, que no quieran tapar el hoyo cuando ya se haya ahogado el niño, sería lamentable que así aconteciera, por ello le pedimos al señor gobernador que atienda nuestras demandas, y a Héctor Sierra, le pedimos que tenga mayor sensibilidad, que esté consciente de que aquí vivimos muchas familias que podríamos ser afectadas si continúa empecinado en no trasladar a otro lugar sus tanques de gasolina, concluyeron.