Por: José Ma. Narváez Ramírez.
Santo y bueno que estamos a unos cuantos meses de que nuestro vecino Rosamorada, festeje los 200 años de la fundación de esa cabecera municipal, que un día no muy lejano, (en la década de los años 40´s) cuando un grupo de cazadores de Ixcuintla, comandado por mi señor padre, don José Ma. Narváez Madrigal, andando incursionando por terrenos de Cuyutlán, se encontraron con los semi-resquebrajados restos de lo que son ahora el arco, el medallón, la cruz y la pila bautismal que hoy adornan el atrio y la iglesia del Señor de la Ascensión en Santiago, gracias a que aquellos aventureros le platicaron al señor Cura don Demetrio Siordia Cázarez su hallazgo, y éste hombre de la iglesia les comentó a su vez a un grupo de feligreses Santiagoixcuintlenses, que rápidamente se organizaron y en los camiones de don Fidel Rivera y Yito Lomelí, se lanzaron al rescate de aquellos restos olvidados, pidiendo permiso el cura a las autoridades eclesiásticas de esos tiempos, y al serles concedido, los acarrearon en varios viajes al atrio de la parroquia.
Posteriormente contrataron a unos piedreros del estado de Jalisco, expertos en pulimento y reacomodo de este tipo de piezas, que hicieron realidad el armado de el Arco, el Medallón, la Cruz Atrial y la Pila del Bautisterio, que adornan la Iglesia del Señor de la Ascensión, desde aquellos años.
Estas reliquias no fueron arrancadas de Cuyutlán, sino que simplemente fueron recogidas y transportadas por el párroco y aquellas familias de Ixcuintla.
Hoy, como marca la historia de cada uno de los pueblos de Nayarit, Rosamorada se prepara a celebrar los 200 años de su fundación, y puede considerarse una muy buena ocasión para que trate de rescatar lo que perdió por simple olvido y desatención, solamente que tendría que convencer, en primer lugar a los Santiagoixcuintlenses (familiares de aquellos que hicieron el viaje) de que aceptaran (lo que dudamos) devolverlas y en segundo a la Curia, que extendió la documentación respectiva a don Demetrio Siordia Cázares, para que hiciera realidad plantar estas bonitas reliquias en esta hermosa tierra, donde lucen muy relucientes.
Una también excepcional intención del director del periódico cultural El Clavellino, don Jorge Briones Franco y de su colaborador don Manuel Bernal Padilla; pero lo dijo muy claro el Antropólogo e historiador nayarita Francisco Samaniega: Los de Rosamorada necesitan demostrar interés por recuperar los viejos vestigios que aún siguen esparcidos por el suelo de Cuyutlán, y de ahí pensar en recuperar los que nunca han sabido conservar ni rescatar, como son los que ahora brillan esplendentes en el atrio de Santiago Ixcuintla.
Control Señores Control Se les pasó el camión
(Líneas. Tel. 311 158-66-55).