Por Óscar Verdín Camacho
Cuando una persona recibe una llamada por teléfono y recibe amenazas, o escucha que alguien grita y luego le indican que se trata de un familiar secuestrado, la recomendación que emiten las autoridades es que la llamada sea cortada de inmediato.
De acuerdo con Ofelia Fuentes García, directora de Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, inmediatamente después, la persona que recibió la llamada debe dar aviso a su familia para que juntos busquen a quien supuestamente ha sido secuestrado. Si se trata de un niño o un estudiante, hay que verificar que se encuentre en la escuela.
En el mismo sentido, Fuentes García alertó que bandas de delincuentes están usando el teléfono para cometer extorsiones a base de amenazas y pidiendo fuertes sumas de dinero que exigen sean depositadas en cuentan bancarias.
Versiones de que llegará un grupo armado a una casa, o que deben ocultarse en un hotel, entre otras indicaciones que utilizan los delincuentes, deben ser ignoradas y dar aviso a toda la familia para no caer en pánico.
Fuentes García puso a disposición los números de teléfono 2118181, extensiones 216 y 215 para dar atención a este tipo de asuntos.
La extorsión telefónica se ha incrementado notablemente en los últimos años.