Por: Lic. Javier Durán
El sábado platiqué con varios miembros del movimiento político ola roja y me comentaron lo que todos suponían: la preocupación de quedar abandonados a su suerte por los líderes de dicho movimiento ciudadano-político-electoral; el ex gobernador Ney González y su esposa, señora Sharo Mejía.
Estamos muy preocupados por el anuncio hecho por el ex gobernador Ney González de abandonar el estado e irse al Distrito Federal para ayudar en la campaña de su amiga Beatriz Paredes. Nos quedamos solos, abandonados a nuestra suerte, me comentó con lagrimas en los ojos, una de las fieles seguidores del ex gobernador y su esposa.
Con el fin del sexenio anterior, la ola roja comenzó a extinguirse, muchos de los trabajadores basificados que han sido despedidos durante lo que va del nuevo gobierno, pertenecen a dicho movimiento. Los mil trabajadores que siguen en perder su empleo, me imagino serán de la misma corriente que en el pasado eran los que rifaban y que fueron los que tuvieron el poder en sus manos.
La caída estrepitosa de popularidad en medio del escenario social y político de este movimiento, se debe a que ahora, existe una nueva fuerza política electoral ligada al gobernador Roberto Sandoval y que todos conocemos como fuerza nayarita.
La elección de los nuevos titulares de los Comités de Acción Ciudadana (CAC), fue la demostración del cambio de poder del ex gobernador con el nuevo titular del poder ejecutivo; la también denominado ola blanca arrasó en la mayoría de las posiciones en el municipio de Tepic. Las planillas que se enfrentaron en la renovación de estos comités, fueron precisamente integrantes de la ola roja vs miembros de la ola blanca, que es la misma fuerza nayarita.
El resultado, todos los conocemos: La gran mayoría de los CAC están del lado del gobernador Roberto Sandoval, y esto por supuesto que es muy importante, ya que definitivamente esto está afectando las nominaciones de los precandidatos a diputados federales y senadores.
Abandonados a su suerte, los miles de miembros de la ola roja, andan viendo la manera de que los asesores del gobierno estatal y los jefes de ellos en sus respectivos trabajos, no se den cuenta de esta relación, para seguir de esta manera conservando su empleo y no sean una cifra más en la estadística de desempleados durante este sexenio.
La esperanza de los miembros de la ola roja era que su líder Ney González llegara al Senado de la República y desde ahí negociar la continuidad en su trabajo de los miles de basificados el final de su sexenio.
Al renunciar a esa posibilidad y al hacerlo público por medio de las redes sociales, fueron muy pocos sus seguidores que le postearon alguna felicitación o un me gusta. Todos enmudecieron y miles más, se lamentaban la situación de abandono por parte de aquellos por quienes literalmente hasta daban su vida.
El panorama no es nada alentador para miles de personas. Sin embargo, la lección que deben aprender ahí queda: maldito el hombre que confía en el hombre. No podemos poner toda nuestra confianza en otros seres humanos, mucho menos poner nuestro futuro en manos de los políticos, tarde o temprano, estos te van a traicionar. Estos, solamente utilizan a las personas y cuando obtienen lo que quiere, se van con las bolsas llenas de dinero, abandonado a su suerte a sus seguidores.
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