Por Óscar Verdín Camacho.- Recién acababa de oscurecer el martes ocho, cuando un anciano de 93 años fue secuestrado en la colonia H. Casas, en Tepic, lo que provocó una rápida movilización de policías estatales que condujo a su rescate, sano y salvo, unas dos horas después, según se informó en estas páginas.

¿Cómo se desarrolló el plagio?.

De acuerdo con la investigación que efectuó la Procuraduría General de Justicia (PGJ), los plagiarios estuvieron dando seguimiento a la rutina que seguía el anciano, de tal forma que sabían la hora en que acudía a una iglesia.

Esa noche, los delincuentes se dividieron en dos grupos, uno de los cuales se encargaría de levantar a la víctima, llevándoselo en un vehículo, mientras los cómplices circularían en otro carro, atrás y a distancia, formando un escudo por si se presentaba algún problema.

El agraviado fue subido a un vehículo por un sujeto que caminaba por la banqueta, evitando la reacción de un conocido de la víctima, que intentó evitar el plagio. Fue tirado en el suelo del carro y tapado de la cara. Minutos después, los dos grupos se encontraron en otro punto de la ciudad y cambiaron al secuestrado. Así, si la policía buscaba un vehículo determinado, llevarían al agraviado en otro.

Incluso, alguno de los individuos descendió de la unidad para encontrarse más tarde, todos, en una casa de la calle Playa Novillero, en la colonia Lomas de la Cruz.

A continuación, cada uno de los involucrados continuó su tarea aparentando normalidad: algunos se retiraron de la casa, otro salió a conseguir comida, y uno más hizo contacto con la familia del secuestrado para avisar: ya sabe de lo que se trata, queremos mucho dinero, prepárate para conseguirlo y no avises a la policía. No se preocupe, no le va a pasar nada, sólo queremos el dinero.

De acuerdo con la indagatoria, el secuestrador usó el celular del anciano para hablar con uno de sus hijos.

Incluso, durante el diálogo habría aceptado conseguir un medicamento que el señor requiere.

Sin embargo, poco tiempo después arribaron decenas de policías estatales y rodearon varias casas de la calle Playa Novillero. Tres de los sujetos intentaron escapar, brincando hacia lotes baldíos, pero fueron detenidos.

Se trata de Santos Venegas González, Carlos Iván Casián Llamas y Alan Michel Ávila Vázquez. También fue detenida Ana Mariela Vargas Nieblas, esposa de Carlos, quien tenía consigo a su hija de dos años. Los individuos aseguraron que Ana Mariela no tiene relación alguna con el ilícito.

El anciano narró que durante el tiempo que fue mantenido en la casa permaneció sentado en un sillón. Luego percibió el nerviosismo de los plagiarios, puesto que corrían por la casa y escuchó un grito: ¡llegó la policía!.

El operativo de rescate llevó al aseguramiento de tres pistolas e igual número de vehículos: un Mustang, un Tsuru y un Ford Lincoln.

Al día siguiente, la PGJ informó que la citada banda tendría relación con al menos 20 secuestros. Entre las víctimas estarían un estudiante del Tecnológico de Tepic, un adolescente que estudia secundaria, un vecino de la colonia Chapultepec, y un comerciante que tiene un negocio en el centro de Tepic.