Por: José Miguel Anaya Sáinz
Ante los ojos de la sociedad; aparentemente son mujeres fatales de la vida fácil, faltas de moral, maestras del erotismo y de la mala vida, mujeres que matan y que son alentadoras de las fantasías sexuales más perversas e inimaginables, pero, ellas se definen como mujeres normales; trabajadoras, profesionales o madres de familia, que sólo ven a su lugar de trabajo, los table dance, como un modo decente de ganarse la vida con la conciencia de que los 500 pesos diarios que ganan son un salario más que decente en estos tiempos.
Anteriormente, estas mujeres formaban parte de las variedades eróticas que se fomentaban en los templos indios del siglo V a.C.; siendo similares a las Geishas japonesas. En aquellos tiempos, estas mujeres poseían una gran cultura y educación, pues además de hablar 18 dialectos, dominaban alrededor de 31 posturas sexuales, tenían gran sabiduría y la compartían con los hombres que solicitaban de sus servicios.
Hoy en día, los table dance, ofrecen un espectáculo permisivo y popular que a nadie le hace daño, ya que la mayoría de los individuos van y se divierten un rato, ven mujeres exuberantes, que hoy en día la población de estos centros es meramente extranjera, puesto que mujeres del Sur de América, han ido reemplazando a las mujeres mexicanas, ganando menos pero trabajando igual. Sin embargo, en México, el table dance es un sinónimo de prostitución, cuando en otros países el table dance es una actividad que va más allá del erotismo y que genera entradas de dinero para las modelos y para los países que propician y practican esta profesión.
Aunque el table dance sea ciertamente fructuoso para algunos, como en todo, existe también la parte abrupta, pues existe el tráfico de mujeres como esclavas sexuales, privatizándolas de su libertad y enviándolas como objetos a los mercados de prostitución de Japón, además de países asiáticos y europeos.
El designio que persigue la mayoría de los table dance en México es el de la prostitución y tráfico de mujeres, considerando que la mayor parte de los table dance no tienen la limpieza necesaria y atentan contra la salud de las personas que asisten a ellos siendo lugares inseguros, dado a la asistencia de todo tipo de personas, que va desde adolescentes hasta reconocidos narcotraficantes.
Los table dance, cuentan con instalaciones inadecuadas a su giro comercial que por lo regular son improvisadas además de que todos estos centros incurren en graves infracciones previstas por los diferentes Gobiernos Municipales, estatales y a nivel república. Debido a la falta de reglamentación muchos de estos giros comerciales como; tabla dance, cantinas y bares, operan sin ningún apego a la Ley o Reglamentos Municipales, dando como resultados falta de seguridad y sobre todo falta de gobernabilidad en México.
Es entonces cuando nos damos cuenta, que, cuando empieza el fin de semana y llega la noche, cientos de seres humanos cumplen con la tradición bañada de corrupción y simulación oficial muy singular; la visita de centros de diversión como ellos lo llaman. Sin embargo, estos centros, son un claro ejemplo de los negocios turbios que pueden llegar a manejarse, puesto que la mayoría de las mujeres, cuando obtienen un baile privado, es casi seguro que ofrecerán sus servicios como sexo servidoras al cliente los cuáles oscilan entre 1000 y 2000 pesos, no es entonces de extrañarse que casi el 99% de las ocasiones, veamos un Motel a un lado o muy cercano de estos centros. Es aquí cuando nos damos cuenta que el verdadero fin de los table dance, dentro de México es la prostitución, situación que disfraza al tratar de aparentar que sólo se dedican a vender bebidas alcohólicas y a proporcionar bailes eróticos con mujeres semidesnudas o completamente desnudas.
Las críticas anteriormente expuestas, también nos señalan que la limpieza que existe en estos lugares no es la adecuada; la seguridad es regular, ya que en algunos lugares es fácil introducir un arma blanca e incluso un arma de fuego, por lo que estamos expuestos a que nos asalten dentro de alguno de estos lugares de prostitución. En cuanto a las instalaciones son inadecuadas pues la mayoría carece de equipo, mobiliario, estacionamiento, etc.; y en lo que respecta al alcohol las personas no confían en su calidad.
La trata de blancas, la prostitución, la venta indiscriminada de drogas; exceso de venta de las famosas grapas de cocaína y el menudeo de estupefacientes son pocas señales características de estos centros de sana diversión, siendo que un pase, un toque, una pinta, un ácido, tachas, o, un arponazo, van desde los 100 hasta los 500 pesos. Todo esto da lugar a que este, nuestro país, forme parte importante y activa de una gran red del crimen organizado.
Algo positivo dentro de todo lo negativo de este amplio tema, es que, sabemos que continuamente se realizan operativos con el fin de combatir la delincuencia y prevenir el delito en los bares conocidos como table dance, así como de verificar con los permisos de industria y comercio, los permisos sanitarios respectivos y se cumpla con las normas de Protección Civil; estos operativos dan inicio después de ciertos incidentes ocurridos dentro de las instalaciones de estos centros nocturnos en donde se revisa desde los clientes, el personal de los locales y trabajadoras sexuales para prevenir la portación de drogas o cualesquier tipo de armas, además para la averiguación de posibles órdenes de aprehensión, investigación o presentación y en caso de que no cumplan con las reglas establecidas, se harán acreedores de multas y si reinciden en la presentación de bailes eróticos y desnudos femeninos serán clausurados en forma definitiva.
Muchos de estos sititos no cuentan con permiso para presentar espectáculos de bailes eróticos, ya que sólo tienen la licencia de restaurant-bar. Sin embargo, por otro lado, los gobiernos de los países en los que existen este tipo de situaciones, son los altos políticos los que son los consumidores de los servicios. Por lo que vemos muy difícil que hagan algo en contra de las mafias que cada día son más poderosas.
El ser humano que vemos haciendo evoluciones en el tubo, vestida de tanga y top, es una persona que vende su cuerpo y que lo comercializa al mejor postor, quien duda de las cualidades terapéuticas de un show de table dance, pues tiene la tarea de mantener entretenido a su marido, hombre, o novio, innovando en el erotismo doméstico. Lo cuál es una práctica noble y amorosa. La euforia del table dance invadió a todos los habitantes la cual se debe convertir en una materia primordial de sexualidad entre las mujeres, ya que evitaría muchos divorcios.