En Nayarit también hay responsables
¿Quiénes tiene contrato de guarderías?
Cota Jiménez responsable de permisos de gasolineras

La negligencia de las autoridades llegó a su máxima expresión y tuvo que pasar algo alarmante, para darse cuenta de las malas condiciones en que se encuentran las guarderías en todo el país. Muerto el niño, hay que enterrarlo y para complacencia de los ciudadanos, se hace una revisión de guarderías en todos los estados y Nayarit, no es la excepción. La vida de 45 niños, fue el costo para que se hiciera una revisión de guarderías en todo el país y en todos los estados hay irregularidades, sin que existan responsables en este mar de anomalías. En Hermosillo hubo responsables, porque la negligencia cobró vidas, pero en Nayarita, al igual que en Sonora, las autoridades han jugado el mismo papel, sólo con la diferencia que aquí no ha habido accidentes significativos pero ¿Hay que esperar que los haya para sancionar a los responsables? Desde el momento que existen permisos otorgados, por parte de las autoridades locales, hay negligencia y prueba de ello, que se están clausurando guarderías en función, lo que quiere decir que en Nayarita, al igual que en Sonora, las guarderías están funcionando por encima de los reglamentos de Protección Civil y que en las dependencias donde se están otorgando las concesiones, hay gato encerrado y eso se debe investigar. Es fácil, decir estamos cerrando las guarderías que no cubren los requisitos ¿Hasta ahora, se están dando cuenta que no cubren los requisitos? ¿Y si no cubrían los requisitos cómo estaban o entraron en funciones? Debe haber sanciones para quienes permitieron el funcionamiento de estas guarderías que hasta ahora sabemos que funcionaban violando los reglamentos requeridos. Esto me recuerda lo del raterillo, que regresa lo robado y queda fuera de culpa. La señora Rita Esquivel, delegada de SEDESOL, en Nayarit, debe ser investigada y también el Seguro Social para saber los nombres de los que se están beneficiando con estos negocios, que desde hace años se han aprovechado unos cuantos. Eso de que estamos cerrando guarderías que no cumplen con los requisitos, es darnos atole con el dedo, porque lo importantes es saber a quienes se les ha otorgado los contratos o concesiones y estamos seguros que encontraremos influyentismo por parte de los funcionarios. Queremos saber ¿Por qué estaban funcionando las guarderías si violaban el reglamento? ¿Por qué Protección Civil se hizo de la boca chiquita junto con las dependencias que otorgan el beneficio? ¿Cuánto dinero se mueve en estos negocios y quienes se quedan con el? Ahora ya se sabe que también en Nayarit se estaban cociendo habas con el negocio de las guarderías ¿Y no hay responsables? ¿A caso hay complicidad o gente influyente en este negocio? Eso es lo que queremos saber, porque de que los hay, los hay, pero ¿Quiénes son? Porque tanto las dependencias como los funcionarios que deben vigilar el bienestar de los niños cayeron en omisiones y deben ser sancionados, porque si no pase el accidente en Hermosillo, aquí en Nayarit las cosas siguieran en el mismo riesgo en que ya encontraban y nada se hubiera movido. Otra de las cosas que llama la atención es la rapidez con que se están clausurando las guarderías irregulares y esa prisa nos dice que hay gato encerrado y repito, eso es lo que debemos de investigar y si no se hace es porque algo hay de trasfondo. La insistencia viene porque no nada más existe irregularidades en el asunto de las guarderías, sino en muchos giros y como prueba, amén de los que usted pueda recordar que son muchos, el compañero, Hugo Rodríguez Murray, en su columna del miércoles 10 de Junio, nos dice que según la ley o reglamento, alrededor de una gasolinera, discoteque y hospitales deben tener una distancia de 150 metros y el señalamiento lo hace en referencia a la conocida gasolinera como “VARGAS” donde el “HILO REVEE” y el hospital San Felipe incumplen con la normatividad vigente relativa a la distancia que debe haber. Y la pregunta sería: ¿Quién otorgó los permisos violando la ley? Recordamos que se otorgaron los permisos en el periodo de Manuelón Cota Jiménez, una más de sus fechorías.