* Una de las papas calientes que heredó el gobierno de Roberto Sandoval.

Por Óscar Verdín Camacho

¡Si no les parece, llévenselo!, exclamó un médico de urgencias del Hospital General de Tepic, la madrugada del viernes 23, cuando familiares del señor Sixto, de 88 años, reclamaron que no podía seguir en una silla, puesto que ya llevaba varias horas así.
Con un padecimiento delicado, finalmente antes del amanecer se le consiguió una cama, pero en uno de los pasillos.
La solución del doctor fue que nos lo lleváramos, ¿pero a dónde?, indica una de las hijas del anciano, que había sido traído desde el municipio de Amatlán de Cañas.
Aquí es un cochinero, los enfermos no caben, por eso estamos acá. No hay ni papel de baño.
Junto a la cama del señor Sixto, en el pasillo, está otra con una mujer anciana y la sigue una más con un hombre que es cuidado por su mamá, a quien domina el sueño y, sentada, deja caer la cabeza en la cama.
Situaciones como la anterior se han vuelto constantes, todos los días y a cualquier hora en el Hospital General. Miles ya han padecido las carencias. El drama de enfermos que ni siquiera están en una sala, sino en pasillos y hacinados, incluso en el suelo con todo y manguera del suero, entre gotas de sangre, según ha constatado este reportero.
Los enfermos, apenas cubiertos con sábanas rotas, están a la vista de mucha gente, no sólo empleados del nosocomio, sino de familiares de otros pacientes. Hay quienes caminan por ahí hablando en voz alta, riéndose, o de plano deteniéndose a platicar.
La situación por la que atraviesa la Secretaría de Salud es grave y no se ve para cuando vayan a reiniciarse los trabajos de remodelación de la sala de urgencias, suspendidos hace dos años.
El 19 de septiembre, al tomar protesta como gobernador, Roberto Sandoval Castañeda indicó que en todos los hospitales del estado debía haber medicina, no sólo en Tepic. Pero se equivocó, porque también hay escasez en esta capital.
Y el miércoles 21, durante una visita a la Secretaría de Salud, indicó que estamos en tiempo donde la gente necesita servicios de calidad-aquí- no hay grupos; aquí no hay partidos, aquí hay un solo compromiso: servirle al pueblo de Nayarit. Lo que más me duele es ver a un nayarita con problemas de salud
La tarea en materia de salud que tiene Sandoval Castañeda no es fácil. Al inicio de su gobierno, muchos enfermos continúan hacinados y con frecuencia sin lo más básico, igual como se los heredó la administración de Ney González Sánchez.