*Si no les pagan hoy su quincena y aguinaldo proporcional tomaran el congreso y no dejaran entrar a los nuevos diputados, dijeron varios de ellos

*Algunos de los nuevos diputados ya tienen tacuches con cargo al congreso


Por José María Narváez


Fuera de la pintada de la fachada no hubo grandes cambios en el edificio del Congreso, los pintores aplicaban las brochas a ritmo de vals, sobre los muros que dan a las calles México y Allende, y otros ayudantes colocaban cintas de plástico (como las que se utilizan en los accidentes viales o en los enfrentamientos entre sicarios) pero estas solamente anunciaban: cuidado, pintura fresca que es de lo único que pudiera uno embarrarse en esas oficinas, ah! y en los sanitarios populares

Afuera se daban cita un buen número de periodistas y fotógrafos de prensa en cuyas miradas se advertía el enojo provocado, tal vez, por haber sido informados a trasmano, de que iba a haber nánchis sobre el último chayote del año, recortado por la onda del tamal de las elecciones y por los muy duros codos del presidente de esta pintoresca cámara que ayer se retira del caserón remozado y recién pintado, no dejando ni la mas remota huella de papeles (ni del baño) a los que vienen con las garras en ristre, dispuestos a llevarse todo lo que puedan, con carro, viáticos, canonjías, cuentas de teléfono, personal adscrito, viajes nacionales e internacionales, etc., etc.

Por ahí nos tocó ver a algunos diputados salientes que hicieron acto de presencia porque les adeudan una firulilla y expresaron que ahí van a continuar hasta que les palmen el último céntimo de unos sueldos y demás, ganados con el sudor de sus asentaderas y de los dedos que en forma unánime alzaron durante los meses que les tocó asistir a torear, entre la hora de las sesudas sesiones a los ciudadanos jodidos que creyeron en ellos pero que se volvieron a desengañar, por enésima vez. Tan animados andan a reclamar que dijeron que aunque ya no tengan fuero, se lanzarán a hacer un paro en las afueras del Congreso, con sonido y toda la cosa. Tengan por seguro que nadie de los ciudadanos honestos, los apoyarán

También nos encontramos por ahí en los pasillos del inmueble (semi-desérticos) a uno que otro de los nuevos y de las nuevas (guapasalgunas) legisladores (que mal sabrán definir esta palabreja) muy preocupados por saber en donde van a aposentarse mientras esperan con ansias locas la llegada de sus quincenas y demás lana que en bónche recibirán religiosamente aunque se cuenta entre las señoras a una que otra milloneta, pero que quiere reponer la lana invertida en campaña

Nos contaron que algunos ya se mandaron hacer unos cuantos trajes para ir vestidos (o disfrazados) como Dios manda a lucir sus tacuches nuevos y barrunto que la cuenta del sastre es la primera con cargo al Congreso.

Aún no se presentaron ciertos diputados de diversos partidos, tal vez por temor a que les hagan tablas su boleta de nombramiento y les quiten ese derecho por andar más chuecos que limosnero de Catedral, o como periodista afectado de las patas como andamos varios, gracias a las ayudas que nos proporcionaron los titulares Pero así les irá

Supimos por voz autorizada, que el personal que laboró en muchas de las oficinas del Congreso, recibió una paga miserable y la mayoría de las secretarias y los ayudantes de los diputeiros-náilon se las vieron negras para cobrarles a estos agarrados y manchidos del presupuesto, más bien pagados que Senador gringo

Entra la nueva hornada de amigos del pueblo que aprobarán las leyes que les dicte el gobernante en turno y algunos se juntarán para echar la copa a salud de la pobreza de los que votaron por ellos, porque de aquí pa´l real nomás su chicharrón tronará durante tres largos años, que a muchos (de ellos) se les harán cortitos y ya andan pensando en cómo continuar viviendo del erario por los siglos de los siglos a-méndigos.

Pero Control señores Control que no hay mal que dure cien años ni pendejo que los aguante (Al cabo ya no está mi pariente).