Por: Juan Fregoso
*En mi gobierno mi esposa tuvo voz y voto
Acaponeta, Nayarit.-Así, llegamos a uno de los puntos más neurálgicos del gobierno saulista, un punto insistentemente cuestionado por la ciudadanía: La intervención de su esposa, Blanca Yesenia Espinosa Herrera, quien jugó un papel destacado como polémico en el ejercicio de su administración.
El presidente no rehuye la interrogante, muestra su temple y responde: Sí es cierto, mi esposa tuvo voz y voto con el presidente municipal. Si alguien dice que la esposa no se debe meter en las decisiones del gobierno que encabeza su esposo, desde ahí vemos a una persona que no está bien socialmente.
Desde mi punto de vista, y mi forma de vivir, para mí, mi esposa siempre ha tenido opinión, siempre la he respetado, siempre le he dado un lugar igual al mío, ni menos ni más, porque es igual que yo. Siempre la he tomado en cuenta; realizó actividades, tuvo trabajo demostrado; yo les preguntaría a quienes me reprochan esto, por qué no critican al presidente que tuvo esposas y que nunca le ayudaron en nada, creo que es más criticable tener esposas que no hacen nada, que no lucen, a que te digan que tienes una esposa trabajadora, que brilla y que la critican porque te ayuda en el quehacer público.
En este trienio, expone, fue algo por lo que yo luché, me propuse desde un principio que mi esposa trabajaría presentando resultados positivos, esto lo hice pensando en el género, haciendo a un lado el machismo, que la sociedad vea que la mujer tiene un ‘rol’ importante en la vida pública. Ese es otro logro que tengo, es decir, busqué que la sociedad sepa, no como antes, que la esposa del presidente es inteligente, que trabaja y lucha. Qué cometimos errores, claro, porque trabajamos, si no cometemos errores es porque no hacemos nada, eso es lo que yo les contestaría a quienes me han criticado por ello.
Por consiguiente, yo con mi esposa he llevado una relación de pareja y de trabajo, a veces excelente y a veces peleando, ya que en ocasiones no estamos de acuerdo pero finalmente coincidimos. Siempre he dicho que yo soy gracias a mi persona, gracias a quienes están a mi alrededor, empezando por mis padres, mis hermanos y, por supuesto, mi esposa, porque en todo lo que he logrado ella siempre me ha motivado, siempre me ha impulsado, entonces desde ahí ella siempre me ha ayudado, tiene mucha iniciativa y con su creatividad juntos hemos logrado muchas cosas. Con estos argumentos el alcalde justifica la intervención de su cónyuge en el ejercicio del poder que le tocó ejercer desde 2008, hasta este 17 de septiembre, fecha en que habrá de entregar la presidencia a su sucesor.
*Seguiré trabajando a favor de mi gente
En este sentido, el reportero suelta una pregunta obligatoria como ineludible; ¿Qué sigue después del 17 de septiembre, qué será de Saulo Alfonso Lora? El presidente no duda un instante y contesta: Lo que sigue es continuar trabajando en mi profesión, ya sea en el hospital donde tengo mi base o en el IMSS, desde ambas instituciones daré mi mayor esfuerzo como médico; como ciudadano intentaré seguir trabajando en mejoras a favor de la sociedad, no por dejar de ser presidente me voy a desatender de la problemática del municipio, con base en lo mucho que aprendí durante estos tres años, considero que todavía puedo hacer muchas cosas.
En cuestión de política todo dependerá de las circunstancias, pero yo estoy dispuesto a seguir trabajando en cargos públicos, siempre y cuando se den las condiciones y si así se requiere, yo no me rajo, estoy preparado para volver a ocupar cargos públicos, pero estoy consciente que en política hay momentos y tiempos para cada uno.
Explica que no participó como candidato local porque quería terminar sus tres años de gobierno, era algo que la gente me pedía, entonces yo le cumplí a mi pueblo y creo que eso es lo primero que un político tiene que hacer, primero cumplir y luego volver a pedir, pero si no has cumplido no puedes volver a pedir. Yo me siento tranquilo porque creo que mi trabajo lo hice bien, siento que mi mayor logro fue haber conseguido un cambio en Acaponeta; lo peor, el no haber podido concientizar a la gente que en política el voto cuenta mucho, vale más que mil pesos y vale más que una despensa, se debe elegir al mejor hombre aunque no te ofrezcan nada a cambio, puntualiza.