Por Jorge González González.

*Valenzuela Armas no es elegible, por tener cargo en el partido estatal


*Ya se encuentra la impugnación en la sala del tribunal electoral con el expediente 027 /2011


Amigo(a) lector(a), dado el título con el que he iniciado esta colaboración, debo principiar por definir cada uno de los términos usados. Líder (así, ya castellanizado), nos dice una de las definiciones, es la persona a la que un grupo sigue, considerándola como jefe u orientadora. Un líder es seguido por sus cualidades y conocimientos, es un guía, un conductor de hombres y de grupos sociales. Caudillo, es un término utilizado para referirse a un cabecilla ya sea político, militar o ideológico. Aunque en un sentido amplio este término se utiliza para cualquier persona que haga de guía de otras en cualquier terreno, el uso le ha dado a la palabra caudillo una cierta connotación política. Por lo general se emplea como referencia a los líderes políticos. Cacique, es un término que entró a la lengua española en el siglo XVI. Originalmente designaba a los jefes de las comunidades taínas de las Antillas. A partir de la expansión colonial española en América, el término fue empleado por los conquistadores para designar a las autoridades políticas indígenas, sin atender a la diversidad de los sistemas políticos de América ni de la nomenclatura autóctona.


México ha sido tierra de caciques desde antes de que el término mismo fuera introducido por los conquistadores españoles. En realidad los primeros caciques aceptados como tales, fueron los nobles que encabezaban los señoríos indígenas que los españoles encontraron en América —los jefes hereditarios de las estructuras sociales locales ya existentes— y cuya autoridad les fue reconocida por los conquistadores.


Ahora bien, en este sentido, afirmo que Nayarit estrena nuevo líder, caudillo o cacique, dado que Ney sabe y supo tejer fino los hilos de la política nayarita, inspirado en su forma de concebir su propio futuro y el de Nayarit. Hegel hizo referencia a esto con las siguientes palabras: Son líderes los hombres con intuición de las necesidades de la época, dotados de comprensión de lo que ya está maduro para desarrollarse.


Y aunque en su historial público ha salido triunfador, no la tenía fácil. Desde que se inició en la vida pública de Nayarit, Ney se ha enfrentado a propios y a extraños, esto es sabido por todos. Las dos veces en que contendió para diputado local, primero en lo interno de su partido, y después en las elecciones constitucionales, tuvo que ganar luchando. Muchos de sus compañeros del PRI no lo querían como candidato, pero con tenacidad y trabajo se impuso a la voluntad de sus compañeros y, después derrotó a sus contendientes en la votación. Lo mismo sucedió cuando luchó por la candidatura a diputado federal: se impuso sobre sus compañeros y dirigentes del partido y, después, logró la mayoría en las urnas y se fue como integrante del Congreso de la Unión.


Y es ahí donde empieza la lucha en grande por derrocar a los señorones de su partido, logrando la candidatura para Presidente Municipal, para el periodo 2002-2005, y nuevamente derrotando en las urnas a los contendientes por los demás partidos. Y que no se diga que utilizó dinero del gobierno municipal o del estado, porque ambos estaban en manos de la oposición al PRI, quienes sí utilizaron en enormes cantidades el erario municipal o estatal y hasta federal para contender contra él.


Es así como en estos últimos diez años ha dejado atrás a los caciquillos que sólo veían por sus propios intereses y no los del Estado. Primero al Rigoberto Ochoa Zaragoza, luego sobrepasó a Celso Humberto Delgado Ramírez, más tarde al desgobernador de no grata memoria Antonio (el tigre Toño) Echevarría Domínguez; luego dejó muy atrás a los que fueron líderes en sus tiempos, y me refiero a Salvador Sánchez Vázquez y al magnánimo doctor Lucas Vallarta Robles. Por último, en la elección pasada, entierra Ney al dirigente moral del magisterio, el profesor Liberato Montenegro Villa. A pesar de ellos y, en algunos casos, contra ellos, ganó las candidaturas en 1990, en 1996, en el 2000, en 2002 y la de 2005. Neutralizó a las figuras de su partido, y enterró al cacicazgo empresarial y magisterial.


¿Por qué digo que Ney es nuevo líder, caudillo o cacique? Si vemos la conformación de los órganos de poder del Gobierno del Estado de Nayarit, no podemos sino concluir que así es. Tiene 21 diputados afines a él: 16 del PRI, 2 del PANAL, 1 del PVEM, 1 de CONVERGENCIA y 1 del PT; y habrá que sumarle los que, como en la actual legislatura sucedió, los que se vendan de los 7 que tiene el PAN. Pero si no se vendieran, 21 son suficientes para reformar la Constitución del Estado.


Como los nombramientos del Procurador General de Justicia y del Secretario de Seguridad Pública, tienen que ser ratificados por el Congreso del Estado, podemos afirmar que, prácticamente, son espacios de Ney.


Tampoco debemos olvidar que de los 17 CC. Magistrados del Tribunal Superior de Justicia, por lo menos 10 le deben el puesto a Ney. Por otro lado, tenemos que el Auditor General del Órgano de Fiscalización Superior, también es persona afín al Ney.


Cambiando de tema, en cuanto a quien estuvo en primer lugar de la lista del PAN para diputados de R.P., habrá que decir que no era elegible, dado que la normativa interna del PAN, prohíbe a quienes forman parte de un órgano directivo federal, estatal o municipal, pueda competir en una elección constitucional, por ese simple hecho. Y sucede que Rafael Valenzuela Armas es miembro del Comité Directivo Estatal del PAN en Nayarit; y Librado Casas, Presidente electo de Ruíz, es Presidente de la Delegación Municipal; Heriberto Castañeda, presidente electo de Xalisco, es dirigente de la Delegación Municipal de dicho Municipio; y Marcial Guzmán, es igualmente dirigente de la Delegación Municipal de Tecuala, y ahora regidor por el principio de representación proporcional; y así hay, al menos, siete vivillos más. Por ello se encuentra en la Sala Constitucional Electoral el expediente No. 027/2011, de la Sala Constitucional-Electoral del Tribunal Superior de Justicia del Estado. Impugnando las asignaciones y entregas de constancia de mayoría de los violadores de la normativa partidista.