*Como aves de rapiña se disputan los cuerpos de quienes mueren en forma trágica
José María Castañeda
SANTIAGO.- Urge que de una buena vez alguna autoridad regule el actuar de las agencias funerarias que operan en la ciudad ya que como auténticos buitres de rapiña en presencia de los deudos jalan prácticamente de las patas a los muertos tratando de llevárselos a sus respectivas salas de necropsias a sabiendas de que los familiares deberán de comprar el paquete de servicios funerarios.
Esto fue lo que sucedió con el cuerpo del malogrado Javier García López, ampliamente conocido como el sapo en su lugar de residencia el poblado de Puerta Azul, luego que el susodicho el pasado fin de semana al regresar a su lugar de origen procedente de esta ciudad aproximadamente a las 21 horas a la altura del crucero del mencionado poblado fue arrollado por un vehículo fantasma cuando se transportaba en su bicicleta por lo que del impacto resulto con fracturas diversas lo que ocasionó su muerte según fuimos informados por el comisariado ejidal del lugar Benjamín González.
El presidente del ejido, entrevistado por personal de esta editorial manifestó que el Sapo murió de manera instantánea por lo que a las dos horas en las que tardo en llegar el agente del ministerio público este luego de dar fe de los hechos ordeno el levantamiento del cuerpo para su posterior traslado a la sala de necropsias de una agencia funeraria local, siendo ahí donde comenzó el calvario de la familia, ya que pese a que previamente el padre de la ahora víctima había comprado con anterioridad un paquete funerario, la agencia funeraria encargada de levantar el cuerpo no respeto la compra del paquete funerario, por lo que a chaleco les vendió el de ellos por lo que ahora están siendo urgidos los familiares de que liquiden el adeudo. Ayer los familiares y el propio presidente del ejido andaban gestionando apoyos para poder pagar el paquete funerario, asimismo en el ejido de Puerta Azul andaban pidiendo dinero casa por casa, para poder pagarles a los buitres carroñeros en que se han convertido los dueños de estas agencias funerarias quienes con la complacencia de paramédicos, agentes del MP y demás fauna nociva públicamente se pelean por levantar los cuerpos de quienes fallecen en forma trágica, importándoles muy poco si los familiares adquirieron paquetes funerarios por lo que es necesario que alguna autoridad intervenga para que detengan estos actos inmorales que perjudican enormemente la economía de quienes tienen la desgracia de perder a sus seres queridos en consecuencia trágica.