*La gente tendrá el mando del gobierno y la sociedad organizada tendrá todo el poder porque habrá transparencia que será la constante en los próximos tres años
La autoridad del gobierno municipal de Tepic se finca en la voluntad ciudadana, por ello, serán hombres y mujeres de la sociedad civil quienes encabezarán el concejo ciudadano del buen gobierno, que revisará que los recursos públicos se apliquen a programas y proyectos en beneficio de los habitantes de la capital, así lo precisó el candidato ciudadano del PRD a presidente municipal de Tepic, Pablo Montoya.
Indicó que llegó la hora de regresarle la administración pública a la sociedad, de arrebatarla de la política electorera y afianzar una alianza ciudadana para que sean los hombres y mujeres de Tepic los que decidan su propio destino a través del gobierno municipal.
Pablo Montoya manifestó que el plan de gobierno para el municipio de Tepic, establece como prioridad de todas las políticas públicas, a las personas, que serán el motivo y objetivo final de todas las acciones de gobierno, su bienestar, su sano desarrollo y oportunidades de crecimiento para sus familias.
La campaña de la esperanza, insistió Pablo Montoya, se basa en una gran alianza ciudadana, por tal motivo, el poder del gobierno municipal estará en manos de la sociedad organizada, y será la transparencia en el ejercicio de los recursos públicos auditados por el concejo ciudadano del buen gobierno y la constante en la administración del ayuntamiento de Tepic.
La propuesta del concejo ciudadano del buen gobierno, es integrar a hombres y mujeres de la sociedad civil para que, junto con el cabildo y las instancias oficiales, sean quienes supervisarán que se cumplan los planes y proyectos así como el buen uso de las finanzas públicas.
Ya es hora, abundó, de que se escuche la voz de la ciudadanía, de que se les resuelvan sus problemas, de que el gobierno municipal le cumpla a la gente, por eso quiero encabezar el esfuerzo de la sociedad hacia un gobierno transparente y honesto para rescatar a Tepic del rezago y la marginación, ¡Ya es la hora de Tepic!, dijo finalmente Pablo Montoya de la Rosa.