Por Fernando Gutiérrez Meza


Eso sucede con gentes cercanas que andan con candidatos al gobierno del Estado, como el caso de Roberto Sandoval Castañeda, que nos espera a simples mortales que no tenemos acceso a seguridad, vigilancia, guaruras, posibilidades de pagar vigilancia privada o relaciones con gentes del poder, sencillamente estamos expuestos a sufrir una agresión, sea en el fuego cruzado o directamente como sucediera con Antonio Rodríguez Salazar, que era conocido en el argot en que se movía como Toño El Loco, quien era una persona sencilla y amigable con cualquier gente.El fallecimiento de una persona por muy mala, pedante, sangrona o como se le quiera llamar, no deja de lamentar a la sociedad, se trata de un ser humano y como tal, a nadie bien nacido daría gusto un acontecimiento de ese tipo, debido que sorprendió a los nayaritas que directa o indirectamente conocieron a Toño.De acuerdo a los primeros informes conocidos en medios alternativos, se supo que un grupo armado llegaron a un domicilio en la colonia Reforma de esta ciudad de Tepic, en donde irrumpieron y entraron para disparar a boca jarro en contra el escolta del candidato del PRI al gobierno de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, que fue enterado del suceso en los primeros minutos.De acuerdo a informes obtenidos sobre el asunto, Rodríguez Salazar, había sido colaborador desde hace muchos años del ex gobernador Celso H. Delgado, mientras que actualmente venía trabajando como escolta del ex presidente municipal de Tepic, Roberto Sandoval Castañeda, pero desafortunadamente el destino no permitió a Toño haber llegado al próximo gobierno, claro, eso siempre y cuando Sandoval logre obtener el triunfo electoral el 3 de julio, debido que el panorama político se torna cada vez más incierto, debido que hay dos fuertes candidatos en la persona de Martha García y Guadalupe Acosta Naranjo, personajes que a pesar de no contar con las estructuras del PRI, han demostrado en sus eventos que tienen mucha simpatía del pueblo que no pertenece a tal o cual sector.En torno al suceso de Antonio Rodríguez Salazar, seguramente pasará a la historia como muchos asesinatos que se han registrado en esta otrora tranquila y limpia tierra de Tepic, en que de un tiempo a la fecha la delincuencia organizada la convirtió en un camposanto, dado que no pasa una semana sin que el demonio se suelte y ocasiones crímenes, que aunque se trata de muertes entre los grupos, lamentablemente también han fallecido gentes inocentes.Mientras eso sucede, las autoridades de los tres niveles de gobierno no hayan si protegerse de las bandas del crimen organizado, o de sus mismos enemigos que pudieran tener dentro de las corporaciones, motivo por el cual, los funcionarios de primero y segundo nivel o representantes populares buscan la manera de traer guaruras y vigilancia policiaca, aunque no pagada con sus sueldos, sino con los mismos impuestos del pueblo que si está desprotegido.Hablando de autoridades tendremos que esperar con el caso del colaborador de Roberto Sandoval Castañeda, para conocer si se investiga a fondo ese crimen que ahora deja en la orfandad a una familia que dependía de Toño....Como resultado del panorama que vive el México y Nayarit actual, los jefes policiacos andan armados hasta los dientes, para muestra un botón, el secretario de seguridad pública del Ayuntamiento de Tepic, que ya se parece a Arturo el Negro Durazo, pues el buen Veytia sale fuertemente escoltado y con metralleta en mano, lo que da mucho de qué hablar, pero bueno, que la historia los juzgue por su buen o mal actuar. Así están las cosas.