* Jopé Eliut Pérez se reserva el derecho para rendir declaración preparatoria y lo hará posteriormente por escrito.
Por Óscar Verdín Camacho
José Eliut Pérez Ponce se reservó ayer el derecho para rendir declaración preparatoria ante el Juzgado Tercero Penal de Tepic, y lo hará posteriormente por escrito. También solicitó la ampliación del término constitucional por otras 72 horas para que se resuelva su situación legal.
De cualquier forma, se le explicó en la rejilla de prácticas judiciales, por el momento no tiene derecho a la libertad bajo fianza.
De 36 años de edad, maestro de matemáticas y encargado del aula de computación en la secundaria Luis Castillo Ledón, en Xalisco, José Eliut es acusado de homicidio calificado en agravio de su esposa Mireya Sosa Torres, quien era jefa del departamento de Recursos Humanos del Tecnológico de Tepic.
El cadáver de Mireya fue encontrado el viernes 13 minutos después de las dos de la tarde, cuando el mismo José Eliut llamó al número de emergencias 066 e inicialmente se divulgó la versión de que el móvil del crimen habría sido el robo. El cuerpo, con heridas cortantes producidas con arma blanca, fue encontrado en el baño de la casa número 70, calle Rosamorada en la colonia Morelos.
Por estos hechos, el Juzgado Tercero abrió el número de expediente 198/2011.
Aunque en la declaración rendida ante un agente del Ministerio Público el acusado aceptó su participación en el homicidio, falta conocer el texto que presentará su defensa –a cargo del abogado Miguel Soltero García- como declaración preparatoria.
En su consignación, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) presentó declaraciones de familiares de la ahora occisa y de compañeros de trabajo que detallan constantes agresiones que padecía de parte de su marido, muchas de ellas verbales y en público, y que incluso llegaron a ser físicas.
Sin embargo, las que podrían ser las pruebas más importantes contra el detenido tienen que ver con el trabajo de los peritos efectuado en la citada casa, que concluyeron que la escena criminal fue evidentemente alterada.
Se explicó que aun cuando la sangre en varias partes de la casa fue limpiada, se aplicó un producto químico especial de rastreo hemático que arrojó, según los peritos, que había sangre en el piso del comedor, sala, patio, en la pila del agua, en tres cubetas, en un trapeador, en el lavamanos del baño, en un lavadero, en el piso de la cocina. También se habría encontrado sangre en un cuchillo –pero no en el usado durante el crimen- y en una especie de blusa o bata de mujer. La alteración de la escena debió hacerla alguien que conocía perfectamente la casa, concluyeron los peritos.
De igual forma, el reactivo Bluestar fue aplicado en las manos de José Eliut y el resultado también fue positivo, indicativo de la presencia de manchas hemáticas humanas, según puntualizó el criminalista Luis Eduardo Herrera Ocampo.
En la indagatoria de la PGJ es explicado que el homicidio habría ocurrido alrededor de las 8:30 de la mañana, cuando la funcionaria del Tecnológico de Tepic se bañaba. Minutos previos habría discutido con su esposo, que para entonces ya había llevado a sus tres hijos a la escuela: una menor a una secundaria, un niño a una primaria, y una niña a una guardería.
La discusión habría sido porque ella insistió en el divorcio.
Para la PGJ, después de cometer el homicidio, José Eliut modificó la escena criminal, vació una bolsa con las pertenencias de la ahora occisa para asemejar un robo, se cambió de ropa y se dirigió a trabajar a la secundaria, en Xalisco, a bordo de un automóvil. En el trayecto, en diferentes puntos habría dejado, en bolsas de plástico, la ropa que anteriormente traía puesta y el cuchillo utilizado durante el ataque.
Horas más tarde regresó a Tepic y estuvo en la casa de sus papás, donde nuevamente se cambió de ropa. Luego fue a su domicilio, acompañado de sus dos hijos más pequeños. Su hija mayor, adolescente, ya estaba en la casa.
José Eliut declaró ministerialmente que realmente lloré y grité al verla tirada, por lo que marcó al número 066 para alertar los hechos. Una vecina llevó a sus hijos con sus papás.
Luego del arribo de un agente del Ministerio Público, policías y peritos, que dieron fe de lo ocurrido y se iniciaron las investigaciones, José Eliut fue detenido.
A pesar de que el maestro de matemáticas se reservó el derecho para declarar por escrito en los próximos días, sus familiares reclamaron que cuando le fue tomada la declaración ministerial se le impidió estar presente a un defensor particular.
Fue un rato de estupidez, se asienta que declaró en la declaración ministerial.