Lic. José Francisco Narváez Ramírez.
(He estado investigando lo que Felipe Calderón Hinojosa, presentó al Congreso de la Unión, respecto del Plan Nacional de Desarrollo, para el 2007-2012, mediante el cual establece una estrategia para avanzar en la transformación de México sobre bases sólidas, realistas y, sobre todo, responsables; según él).
Dicho Plan Nacional de Desarrollo, lo ha estructurado en cinco ejes rectores: 1. Estado de Derecho y seguridad. 2. Economía competitiva y generadora de empleos. 3. Igualdad de oportunidades. 4. Sustentabilidad ambiental. 5. Democracia efectiva y política exterior responsable.
Este Plan asumió como premisa básica la búsqueda del Desarrollo Humano Sustentable; esto es, el proceso permanente de ampliación de capacidades y libertades que permita a todos los mexicanos tener una vida digna sin comprometer el patrimonio de las generaciones futuras. Aduce que tenemos la oportunidad histórica de impulsar el Desarrollo Humano Sustentable, como herramienta de la transformación de México en el largo plazo y, al mismo tiempo, como un instrumento para que los mexicanos mejoremos nuestras condiciones de vida.
La elaboración de este Plan estuvo sustentada en gran medida, en la perspectiva del futuro que queremos los mexicanos a la vuelta de 23 años, de acuerdo con lo establecido en el proyecto Visión México 2030. Como objetivos nacionales, las estrategias generales y las prioridades de desarrollo plasmados en ese Plan, siendo diseñados de manera congruente con las propuestas vertidas en el ejercicio de prospectivas. Con ellas pretende fomentar un cambio de actitud frente al porvenir y detonar un ejercicio de planeación y prospectiva que amplíe nuestros horizontes de desarrollo.
Habla de eficacia en la elaboración del Plan, el conocimiento de las aspiraciones de los ciudadanos, con el fin de ir de lo general a lo particular en el diseño de instituciones, estrategias, programas y proyectos gubernamentales previstos en el Plan Nacional de Desarrollo.
Dice que constituye la fase inicial de un proyecto para lograr la transformación de nuestro país con vistas al futuro.
Refiere que nuestro País, está inmerso en un proceso de transformaciones que no puede ni debe detenerse. Sin embargo me pregunto: ¿Quién lo detiene? O mejor pregunta ¿Por qué siempre se detiene? Pues los problemas más apremiantes diariamente son: la inseguridad, la pobreza, la desigualdad, el analfabetismo, la falta de oportunidades educativas, la mortalidad materna y la infantil, la insuficiente generación de empleo, los salarios mínimos, los rezagos en el campo y la pérdida de recursos naturales, entre muchos otros.
Como siempre, le pasa la bolita al Congreso de la Unión, a las Legislaturas de los Estados, al Poder Judicial, a los Gobiernos Estatales y Municipales, a los partidos políticos, al sector privado, a la academia, a las organizaciones sociales y qué creen?...¡A NUESTRO QUERIDO JUAN PUEBLO! Pero nunca propone soluciones concretas de fondo, duraderas o definitivas a los problemas que enfrentamos los mexicanos, quienes hemos olvidado lo que significa el bienestar, el progreso, la seguridad, la libertad y la verdadera democracia; lo cual es factible de alcanzar cuando sumemos esfuerzos, recursos, mediante el consenso de voluntades dirigidas a conseguir un solo fin, como primer paso; lo cual, si acrecentaría la confianza en todos los mexicanos. Lo ideal sería, trabajar juntos en un Plan Nacional, Estatal o Municipal de Desarrollo, sin hacer tantos cambios cada seis o tres años, pues sólo así romperíamos las cadenas que frenan nuestro desarrollo y el paso hacia las metas que realmente nos propongamos.
Felipe Calderón dice que podemos construir un País distinto y mejor al que nos ha tocado vivir, que tenemos los recursos para lograrlo, por la posición geopolítica estratégica para cumplir nuestros objetivos. El Plan Nacional de Desarrollo marca el rumbo a seguir para abrir cauces al porvenir que queremos, para que los ciudadanos tomemos las riendas de nuestro propio destino. Lo hace apoyado en las normas y valores de la democracia. Sus guías son la libertad, la legalidad, la pluralidad, la honestidad, la tolerancia y el ejercicio ético del poder.
Pero, nuevamente con suma tristeza percibo con claridad, que los famosos Planes de Desarrollo, solo son eso PLANES, dado que únicamente encierran palabras, palabras y más palabras; no propone un plan, un programa, proyecto o idea que permita realmente poner a la vista y el sentir de los mexicanos, las metas o soluciones logradas que satisfagan las cuestiones más apremiantes o cuando menos, las carencias que padecemos desde hace muchos años. Juan Pueblo debe despertar ahora que vienen los enviados de Dios, para corregir el camino que otros han olvidado o mejor dicho pisoteado, sin embargo, a la hora de la verdad cada quién jala su mecate para donde mejor le convenga y así, ningún país puede conseguir la solución de los problemas que por culpa de políticos voraces hemos heredado año tras año.