Por Óscar Verdín Camacho.,- La delegación en Tepic de la Procuraduría General de la República (PGR) investigará si sólo fue un ejecutivo de un banco en Tepic el que realizó movimientos de dinero en la cuenta de un particular, o si contó con la complicidad de otros funcionarios bancarios.

El agravio que enfrenta una mujer mayor de 60 años ha motivado que el director de Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE), Luis Eduardo Jiménez Agraz, lance una alerta para que quienes tienen cuentas bancarias no depositen toda su confianza en los ejecutivos.

Y es que, explicó Jiménez Agraz, en el caso concreto, la hoy ofendida cometió otro error, que fue declinar a que le llegaran los estados de cuenta a su casa, aceptando además que al vencimiento del plazo, la operación se reinvirtiera.

En suma, durante varios meses acudió pocas veces al banco a ver el estado de su cuenta, sin embargo una vez consultó por teléfono, con el ejecutivo que la atendía normalmente, sobre los trámites para obtener un crédito de 100 mil pesos, mismo que se le tramitó sin su consentimiento y tuvo que firmar para cancelarlo, según creyó ella, aunque en realidad dio su consentimiento.

Lo cierto es que la semana pasada, advirtiendo que estaría pasando una situación irregular, obtuvo sus estados de cuenta en otra sucursal y confirmó que el crédito por 100 mil pesos sí fue autorizado, pero el dinero no lo tiene, además de que se realizaron numerosas transacciones en su cuenta sin que ella hubiera estado enterada.

De acuerdo con Jiménez Agraz, quien sostuvo una entrevista con la afectada, el gerente y una ejecutiva de la sucursal donde ingresó sus ahorros se negaron a proporcionarle sus estados de cuenta, por lo que tuvo que recurrir a otro banco para obtenerlos. La PGR deberá investigar si hay complicidad en los delitos cometidos.

Por cierto, nadie le dio explicación a la afectada sobre el paradero del ejecutivo, si fue cambiado de banco o si ya no labora para el mismo.

Se estima que los recursos dispuestos de la cuenta de la señora podrían superar los 200 mil pesos; además, en estos momentos no puede disponer del dinero restante porque está en garantía por el citado crédito de 100 mil pesos.

El director de Prevención del Delito explicó que el presente caso es un buen ejemplo para que todos los ahorradores revisen puntualmente los estados de cuenta y vean si no presentan movimientos anormales.

Insistió en que no se les debe dar toda la confianza a los ejecutivos de los bancos, puesto que habría quienes, abusando de la buena voluntad de las personas como en este caso, realicen operaciones ilícitas.

Jiménez Agraz omitió identificar al banco involucrado.